El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz
Sumar y PSOE acuerdan prorrogar los alquileres hasta julio de 2028
De esta nueva prórroga se podrán beneficiar cerca de cuatro millones de personas, y un millón y medio de hogares, desde el 21 de marzo de 2026 hasta el 30 de junio de 2028
PSOE y Sumar han llegado a un acuerdo para introducir en el macrodecreto de vivienda que el Gobierno aprobará en el Consejo de Ministros del próximo martes congelar los alquileres que finalicen hasta julio de 2028, según han anunciado fuentes del socio minoritario del Ejecutivo.
A falta de conocer la redacción completa del texto, de esta prórroga se podrán beneficiar cerca de cuatro millones de personas, y un millón y medio de hogares, desde el 21 de marzo de 2026 hasta el 30 de junio de 2028.
Fuentes del sector socialista del Gobierno confirman que esta medida está incluida dentro del texto que se tiene que negociar con los grupos parlamentarios. Este decreto estará sustentado en dos bloques, tal y como adelantó a finales de junio la ministra de Seguridad Social y portavoz del Gobierno, Elma Saiz. El primero está orientado a bajar el precio, dar estabilidad a los contratos y combatir el fraude en el alquiler; y el segundo son medidas para movilizar vivienda asequible.
Dentro del primero se incluiría, entre otros, a regulación de los alquileres de temporada y de habitaciones, esta prórroga extraordinaria de los alquileres, la obligatoriedad de que los contratos sean por escrito y bonificaciones en el IRPF a quienes bajen el precio del alquiler.
Para movilizar vivienda asequible van a tomar otras medidas como el incremento del IVA al 21 % a los pisos turísticos o medidas de agilidad administrativa.
Caos en el alquiler
El Gobierno ya llevó la prórroga de los alquileres al Congreso en abril. Ese decreto tenía el objetivo de congelar durante dos años los contratos de alquiler que finalizaban en 2026 y 2027, así como un tope para revalorizar esas rentas del 2 %.
Como era de esperar, el Pleno del Congreso tumbó esta medida con el voto en contra de PP, Vox y Junts, y la abstención del PNV. Su no convalidación ha llevado a un caos histórico con miles de demandas, ya que, en palabra de los juristas «no tenía una técnica jurídica correcta», y ha dado lugar a muchas interpretaciones, aumentando más la «guerra» entre inquilinos y propietarios.
Muchos expertos del sector y de derecho inmobiliario consideraban que la solicitud solo era válida para los contratos que acababan durante su vigencia. Por el contrario, otros decían que, si se había solicitado, aunque fuese antes de tiempo, era plenamente válida y se tenía que conceder la prórroga.
Ahora, los despachos de abogados se están encontrando con una oleada de litigios, que va a ir en aumento. Los inquilinos quieren conservar su contrato de alquiler y los propietarios, ya sea porque lo quieren para sus hijos o lo iban a vender, quieren finalizarlo. En muchas ocasiones se encuentra una salida, evitando alargar el procedimiento mucho tiempo, pero en otras la única vía es la Justicia.