La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero (i), y la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen (d)
Los nombres clave en el rescate de Plus Ultra: cargos de Montero, Maroto y Calviño y la ministra Aagesen
Un consejo de cinco miembros autorizó la ayuda que presuntamente impulsó Zapatero para salvar a la aerolínea
Cinco altos cargos del Ejecutivo de Pedro Sánchez autorizaron el rescate de la aerolínea Plus Ultra. Una ayuda concedida en febrero de 2021 en la que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero «marcaba los pasos a seguir». Así lo trasladó al juez este pasado lunes el empresario Julio Martínez Martínez, administrador de la consultora Análisis Relevante, una de las compañías a través de las cuales Zapatero y su familia habrían percibido más de 700.000 euros.
La ayuda a Plus Ultra se canalizó a través del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), gestionado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Este fondo inyectó 2.600 millones de euros en 28 empresas, y llegó a contar con una dotación de 10.000 millones de euros.
La creación del FASEE fue autorizada por el Consejo de Ministros el 21 de julio de 2020, impulsada por Nadia Calviño en calidad entonces de vicepresidenta y ministra de Asuntos Económicos, y por María Jesús Montero, entonces titular de Hacienda. Pero la aprobación de las operaciones, incluida la de Plus Ultra, se delegó en un Consejo Gestor formado por cinco integrantes.
Este consejo debía estar integrado por el presidente de la SEPI y por cuatro vocales: el secretario de Estado de Economía, el subsecretario de Hacienda, el secretario general de Industria y la secretaria de Estado de Energía. Estos integrantes, no obstante, podían delegar su intervención en un representante de su ministerio con rango, como mínimo, de director general.
El 9 de febrero de 2021, a las nueve y diez de la mañana, los integrantes del consejo gestor se reunieron para abordar los detalles de la ayuda a Plus Ultra. Los asistentes ese día eran Bartolomé Lora, presidente en funciones de la SEPI –Vicente Fernández Guerrero fue cesado en octubre de 2019 tras ser imputado–, la hoy ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen (a la sazón secretaria de Estado de Energía) como representante del ministerio de Teresa Ribera; Ana de la Cueva, entonces secretaria de Estado de Economía, y Pilar Paneque, ex subsecretaria de Hacienda. También Galo Gutiérrez, entonces director general de Industria, en sustitución del secretario, Raül Blanco; ambos dependientes de la entonces ministra de Industria, Reyes Maroto.
En la cita, los integrantes del consejo mantuvieron un «animado debate» sobre el rescate de la aerolínea, según recogen las actas de la reunión que desveló El Mundo, un mes antes de que el Consejo de Ministros diera luz verde a la ayuda. Como consecuencia de ello, Plus Ultra recibió un préstamo participativo de 34 millones de euros, al que hay que sumar otros 19 millones de un préstamo ordinario.
En total, 53 millones de euros para una compañía que, según el perito judicial Pedro Martín, no cumplía con los requisitos técnicos de viabilidad. «La SEPI no tendría que haber concedido el préstamo» de esos 53 millones a Plus Ultra porque, a 31 de diciembre de 2019, «no tenía solvencia ni liquidez», ratificó en mayo en la comisión investigadora del Senado.
En la misma comisión, Sara Aagesen negó haber recibido indicaciones de Moncloa o de José Luis Ábalos; «ni instrucciones ni presiones políticas», afirmó. Por su parte, Bartolomé Lora reconoció que los informes económicos en los que se cimentó el rescate no estaban firmados.
Quien no participó oficialmente en la reunión fue el Ministerio de Transportes, en manos entonces de José Luis Ábalos. No obstante, se concluyó la necesidad de solicitar un informe al secretario de Estado de Transportes, Pedro Saura, y otro al secretario de Estado de Turismo, Fernando Valdés, para cimentar el carácter estratégico de la aerolínea. De nuevo, según El Mundo, Saura negó haber recibido este encargo y no lo realizó.
El auto de José Luis Calama que imputó a Zapatero, en mayo, recoge que directivos de la aerolínea se plantearon «cómo y cuándo tocar a Ábalos» para conseguir la ayuda, antes de acceder al propio Zapatero a través de Manuel Fajardo, «el hombre de ZP en Venezuela». Ábalos siempre se ha desvinculado de este rescate, del que ha llegado a decir que se enteró en el Consejo de Ministros.
No ha devuelto la ayuda
Dicho auto recoge también una reunión de Zapatero con el hoy gobernador del Banco de España y entonces ministro de Seguridad Social, José Luis Ábalos, presuntamente vinculada con el necesario trámite para la aerolínea de estar al corriente de pago con la Seguridad Social.
Como ya informó El Debate, Plus Ultra tenía una deuda de 451.954,79 euros con la Seguridad Social, por los ejercicios de 2017 a mayo de 2020, pero solicitó dos aplazamientos de la misma, lo que le permitió presentarse a la solicitud del rescate como libre de cargas con el departamento.
La aerolínea aún no ha devuelto un céntimo de los 53 millones, a diferencia de Air Europa, que ya ha devuelto los 475 millones que recibió. En mayo, la compañía confirmó que ha pagado 12 millones en intereses y que está renegociando con la SEPI un calendario de pagos para el principal. Según las cuentas del FASEE, la compañía debería reintegrar ya este año 19 millones, y en 2028 los 34 millones restantes.