Cristina Álvarez se hace fuerte en El Corte Inglés, que acumula muchos y difíciles retos
El modelo de negocio y la conquista de los jóvenes aparecen como dos de los principales desafíos de la presidenta, que lideró ayer su primera junta de accionistas desde que ocupa el cargo
Cristina Álvarez, presidenta de El Corte Inglés, con su padre, el expresidente Isidoro Álvarez, en el cuadro de atrás.
Quienes conocen a las dos hijas de Isidoro Álvarez, se sorprendieron cuando Cristina relevó a Marta como presidenta de El Corte Inglés el pasado mes de enero. Más simpática que la hermana, pensaban que prefería dedicarse a una vida más relajada, por ejemplo a las monterías, y que la empresa le interesaba poco. Sin embargo, su aterrizaje en la presidencia ha sido contundente y ha ido tomando decisiones en buena medida distintas de las que anunciaba su hermana.
La más evidente ha sido el retorno de Javier Catena en junio como consejero delegado. Marta Álvarez le había susituido a final del año 2025, y ahora vuelve. Catena es un gran especialista en el sector inmobiliario. La gran pregunta es si vuelve para ayudar a mejorar las cuentas vendiendo más centros comerciales.
Competidores como Amazon, Mercadona o Inditex le han hecho daño en sus segmentos de negocio
El Corte Inglés va mejorando poco a poco sus números, aunque no son los de antes. Los 14.988 millones de euros de ingresos que ha registrado en el año 2025 están lejos de los 18.000 millones a los que llegó en el año 2017, pero están un 1,4 % por encima de los del año pasado. También el beneficio es mayor (628 millones, un 22,8 % más que el año anterior), pero a nadie se le escapa que esta emblemática compañía española sigue buscando el modelo de negocio que le permita recordar a sus mejores tiempos.
El Corte Inglés tiene centros comerciales que van muy bien (Castellana y Sanchinarro en Madrid, por poner dos ejemplos), y otros que no van tan bien. Luego tiene grandes centros comerciales, enormes, como el de Albacete, muy difíciles de rentabilizar, heredados de la apuesta del exitoso Isidoro Álvarez por este negocio.
A la firma le han ido saliendo competidores en distintas líneas (Inditex en moda, Mercadona en alimentación, Amazon en venta online, MediaMarkt en electrónica...) que lo han hecho muy bien y le han ido quitando negocio.
Además, le está costando conectar con clientes jóvenes, que son el futuro de su negocio.
Aun así, no hay duda de que sigue siendo la gran referencia multimarca para cualquier empresa extranjera que quiera venir a España: «Saben que tienen ochenta centros en los que pueden contar con un corner para exponerse. Tienen muy buena relación con las marcas», señala un experto del sector. Y también están sabiéndolo hacer muy bien con los turistas, especialmente con los chinos.
Siguen siendo la gran referencia multimarca para cualquier empresa que quiera venir a España
La logística es uno de los grandes temas pendientes de El Corte Inglés. De hecho, ayer en la junta de accionistas Cristina Álvarez incidió en las «actuaciones e inversiones» que va a llevar a cabo la compañía «con el objetivo de crecer y dar un mejor servicio a nuestras tiendas y clientes».
La logística, de importancia capital en terrenos como el comercio electrónico, lleva muchos años siendo dominada por Amazon.
Dentro del nuevo plan estratégico que presentará El Corte Inglés, la presidenta quiere mejorar en este terreno, y también consolidar otros, según señaló ayer, como la atención al cliente, el que ha sido siempre su gran valor diferencial, y que últimamente ha recibido críticas, y la tienda física, «el activo esencial para conectar con nuestros clientes».
La tecnología, junto con la logística y el crecimiento del negocio, serán los tres puntos centrales en los que se asentará ese plan estratégico que se presentará en septiembre, aunque de momento no han trascendido actuaciones concretas.
Javier Catena será el que acompañará a Cristina Álvarez en la implantación de este plan estratégico. Si el anterior consejero delegado, Santiago Bau, era financiero y ha conseguido reducir la deuda, uno de los problemas de El Corte Inglés, en el corto espacio que ha ocupado el puesto (de octubre de 2025 a junio de 2026), Catena puede intentar rentabilizar los inmuebles vendiéndolos, aunque no son fácilmente transformables, por ejemplo, en un hotel (apenas tienen ventanas) o en un edificio de oficinas. De hecho, el centro comercial de Méndez Álvaro en Madrid, que se cerró en febrero de 2024, hubo que demolerlo para poder construir un edificio de oficinas.
Habrá que ver hasta qué punto está centrado Catena en esta labor, pero en el sector hay quien se pregunta si no sería mejor tener un consejero delegado más especializado en ventas, que haga crecer el negocio a doble dígito, que un inmobiliario o un financiero centrados en obtener liquidez vendiendo inmuebles o reduciendo costes (aunque, lógicamente, también pueden lograrlo).
Seguro que las hermanas, que cada vez acumulan más poder en la empresa, han tenido en cuenta estas cuestiones y dispararán de nuevo a El Corte Inglés hacia arriba. Tradicionalmente, la compañía había contado con directores de área muy prestigiosos e influyentes en el devenir de la empresa, pero la han ido abandonando, y ahora el poder está en Cristina Álvarez, que lógicamente va tomando decisiones de mucho calado, y su hermana Marta, que aunque salió del primer plano, sigue siendo vicepresidenta de la Fundación Ramón Areces, principal accionista de la compañía, con el 40 % del capital.
Para ayudarles en el camino, contarán con los diez miembros del consejo de administración, que aportarán toda su sabiduría, que es mucha, pero puede que no se metan en muchas discusiones si las hay, teniendo en cuenta que cobran 600.000 euros al año. El consejo de El Corte Inglés es de los mejor remunerados entre las empresas españolas.
Entre las decisiones que les tocará gestionar en su momento estará el papel del accionista catarí Al Thani. Tras entrar en El Corte Inglés comprando el 10 % en 2015 y con la intención de, en algún momento, salir a Bolsa, bajó al 5,5 %.