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Firma de hipoteca.Getty Images

¿Te han denegado la hipoteca? Por qué un «no» rotundo en un banco puede ser un «sí» en otro

Cada entidad financiera tiene distintos objetivos comerciales, apetito de riesgo y capacidad de conceder crédito en cada momento

Uno de los aspectos clave a la hora de comprar una vivienda es la hipoteca. Por mucho que quieras hacerte con el inmueble, si la entidad bancaria no acepta el préstamo no hay nada que hacer. Pero mucho ojo, porque que una vez un banco no lo acepte no significa que otro no lo vaya a hacer.

Una misma familia puede recibir un «no» en una entidad financiera y, pocos días después, obtener una aprobación hipotecaria en otro banco. Lejos de ser una contradicción, esta situación responde a que cada banco tiene criterios, objetivos y perfiles prioritarios diferentes. «Un mismo cliente puede ser poco interesante para una entidad y muy atractivo para otra», asegura Ricard Garriga, CEO y cofundador de Trioteca, plataforma de búsqueda y contratación digital de hipotecas.

Los bancos no compiten todos por el mismo perfil de cliente. «Hay bancos a los que les encantan los funcionarios y, cuando llega un funcionario, pueden hacerle un precio de derribo. Otros bancos valoran mejor a determinados autónomos, perfiles con ingresos recurrentes o familias con capacidad de vinculación. Por eso es tan importante saber qué banco encaja con cada operación», señala Garriga.

Esta diferencia explica por qué dos bancos pueden responder de forma opuesta ante una misma solicitud. Para una entidad, una operación puede ser demasiado ajustada por nivel de endeudamiento, tipo de contrato, importe solicitado o ubicación del inmueble. Para otra, en cambio, puede ser una operación viable porque encaja con su estrategia de captación.

Factores clave y de riesgo

Existen varios factores que pueden hacer que una hipoteca sea denegada por una entidad y aprobada por otra. Entre ellos, el porcentaje de financiación solicitado, la estabilidad laboral, el nivel de ingresos, el ahorro previo, el tipo de inmueble, la ubicación, la edad de los solicitantes, la vinculación aceptada y la política interna de riesgo de cada banco.

En la práctica, esto significa que una operación con un 90% de financiación puede ser inviable para una entidad y aceptable para otra si la tasación supera el precio de compra, si el perfil laboral es sólido o si el banco tiene interés en captar ese tipo de cliente.

Otro de los factores que marcará el mercado hipotecario en los próximos meses será la capacidad de algunos bancos para ofrecer hipotecas fijas a precios especialmente competitivos. Las entidades con un volumen elevado de depósitos de clientes, remunerados a tipos muy bajos o prácticamente a cero, tienen más margen para lanzar ofertas atractivas. «Si una entidad dispone de mucho saldo vivo y, además, no está llegando a sus objetivos hipotecarios, puede permitirse ofrecer fijas muy competitivas», explica Garriga.

Este fenómeno ayuda a entender por qué las mejores ofertas no siempre están disponibles de forma permanente ni para todos los clientes. En determinados momentos, un banco puede necesitar aumentar la producción hipotecaria y lanzar condiciones muy agresivas para captar operaciones concretas. Una vez alcanzado el objetivo, esas ofertas pueden desaparecer o endurecerse.

Por ello, desde Trioteca recomiendan no quedarse únicamente con la respuesta de una sola entidad, porque «en hipotecas, un no no siempre significa que la operación no sea posible. Puede significar que no se ha llamado a la puerta correcta», sentencian.