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Una hilera de coches aparcadosGetty Images/Schad1953

Más intervencionismo en Barcelona: limitará las plazas de garaje de las casas si hay transporte público

El objetivo es «fomentar el uso del transporte público y facilitar la promoción de vivienda asequible»

La Comisión Territorial de Urbanismo del Ámbito Metropolitano de Barcelona ha aprobado este jueves un cambio de la regulación del estacionamiento en la calle y del aparcamiento en los edificios. Esta nueva norma solo afectará a los nuevos inmuebles y a los nuevos planes urbanísticos, y limitará el número de plazas de garaje en función de las conexiones de transporte público y el uso del edificio o calle donde se sitúen.

La normativa distingue tres áreas territoriales en función de la accesibilidad al transporte público. La primera es la situada dentro de las rondas de Barcelona. La segunda incluye las zonas situadas fuera de las rondas, pero donde hay una buena accesibilidad al transporte público, considerando para ello que haya una estación de tren a un máximo de 800 metros. Y la última incluye a aquellos municipios donde es necesario el transporte privado para poder moverse.

Las nuevas viviendas protegidas o públicas que se encuentren dentro del primer área no tendrán que prever un mínimo de plazas de aparcamiento de turismos. Por lo que podrán no tener ni una plaza de aparcamiento o un máximo de una por piso. Los inmuebles libres si que tendrán que tener una por cada cuatro pisos, y el límite será de uno o de dos plazas, dependiendo del tamaño de la vivienda.

Las viviendas sociales que se encuentre en la segunda zona tendrán que contar con una plaza por cada cuatro pisos, y las de precio de mercado una por cada dos. En el caso de los municipios donde en cualquier caso va ser necesario coger el coche, los inmuebles públicos también contarán con una plaza por cada cuatro viviendas y las libres una por piso.

Determinados establecimientos de proximidad o equipamientos considerados esenciales tampoco tendrán que tener un mínimo de plazas. Sin embargo, los alojamientos turísticos si que deberán contar con un mínimo dependiendo del número de alojamientos.

A todo esto se le añade que todos los nuevos edificios deberán prever plazas para bicicletas y vehículos de movilidad personal (VMP).

La reforma también modifica la regulación del aparcamiento en el espacio público. Las reservas se decidirán en función de los edificios, la planificación de la movilidad y los criterios de diseño del espacio público. Además, se podrá reducir determinados aparcamientos, reubicar plazas y usar plantas de aparcamientos públicos para acoger actividades relacionadas con el transporte.

La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, ha afirmado que la voluntad de la modificación es «fomentar el uso del transporte público y facilitar la promoción de vivienda asequible».

Por su parte, el vicepresidente ejecutivo del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), Antonio Balmón, ha asegurado que la modificación «no pretende prohibir el vehículo privado ni limitar el aparcamiento, plantea un cambio de paradigma y adaptar su uso a las necesidades de cada municipio».

La regulación entrará en vigor en cuanto se publique en el diario oficial de la Generalitat.