El secretario general de CCOO, Unai Sordo.
CCOO prepara una «guerra de guerrillas» para subir los salarios hasta un 7 % y financiará las huelgas
Unai Sordo llama a «apretar» convenio a convenio ante la falta de acuerdo con la patronal y dispone de cuatro millones para sostener las movilizaciones
Comisiones Obreras prepara una «guerra de guerrillas» convenio a convenio para conseguir subidas salariales de entre el 4 % y el 7 % ante la falta de un acuerdo general con la patronal. El sindicato quiere elevar la presión durante los próximos meses y cuenta para ello con una caja de resistencia de cuatro millones de euros con la que compensará parte del salario perdido por sus afiliados cuando recurran a la huelga para desbloquear las negociaciones.
«Hay que apretar en los convenios colectivos», ha advertido este jueves el secretario general de CCOO, Unai Sordo, durante su participación en el Comité Regional del sindicato en Castilla-La Mancha, celebrado en Villarrobledo (Albacete). Su objetivo sería alcanzar un nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) que marque las pautas salariales para los próximos años, pero considera que la posición de CEOE obliga a preparar una estrategia alternativa.
«Lo ideal» sería canalizar los incrementos salariales mediante ese acuerdo nacional, ha explicado Sordo, pero la actitud de la patronal «no está siendo de corresponsabilidad». Ante el bloqueo, el dirigente sindical apuesta por trasladar la batalla a cada mesa de negociación y desarrollar lo que ha denominado una «guerra de guerrillas» en los convenios.
CCOO y UGT plantearon a comienzos de año una subida salarial mínima del 4 % anual entre 2026 y 2028. A ese incremento se añadirían aumentos adicionales de entre uno y tres puntos en aquellos sectores donde las remuneraciones se encuentren por debajo del salario medio, lo que permitiría alcanzar incrementos de hasta el 7 %. La propuesta incorpora también una cláusula de revisión de hasta 1,5 puntos adicionales en función de la evolución de la inflación.
La negociación del nuevo AENC continúa, sin embargo, bloqueada. El anterior acuerdo, firmado en 2023 por sindicatos y patronal, establecía las recomendaciones salariales hasta 2025 y perdió su vigencia al terminar el pasado año. Desde entonces, CCOO ha ido elevando el tono y ya en junio avisó de que recurriría a movilizaciones y huelgas si no se producían avances.
La principal herramienta para esa estrategia será la caja de resistencia anunciada por CCOO a finales de junio. El sindicato ha reservado cuatro millones de euros para 2026 y 2027 destinados a respaldar económicamente a los afiliados que participen en huelgas relacionadas con la negociación colectiva y las mejoras salariales.
UGT creó paralelamente otro fondo por la misma cantidad, de modo que ambas organizaciones movilizaron ocho millones de euros entre los dos sindicatos. Cada uno gestionará de manera independiente sus recursos, aunque anunciaron que coordinarían sus estrategias en aquellos conflictos laborales en los que las negociaciones se encuentren bloqueadas.
El mecanismo de CCOO pretende compensar parcialmente la pérdida de ingresos que supone secundar una huelga. El sindicato anunció al ponerlo en marcha que garantizaría al menos unos ingresos equivalentes al salario mínimo interprofesional a sus afiliados durante las jornadas de paro que cumplan las condiciones establecidas.
Sordo ha vuelto a reivindicar este jueves esos cuatro millones. «Un convenio se va a una huelga si la gente quiere; si no, evidentemente no», ha señalado, antes de asegurar que el sindicato pondrá «todas las palancas» a su alcance para que los trabajadores puedan recuperar poder adquisitivo.
El secretario general de CCOO ha endurecido también sus críticas contra CEOE, a la que acusa de estar «salivando a la espera del cambio político» y de no responder a las necesidades actuales de empresas y trabajadores.
Sordo sostiene que el deterioro del poder adquisitivo responde en parte a la situación internacional, pero también a «la avaricia de una serie de empresas» españolas. Según su planteamiento, determinadas compañías estarían aprovechando las subidas de los costes energéticos para aumentar sus precios y mejorar simultáneamente sus márgenes y beneficios.
El dirigente sindical ha citado un estudio elaborado por CCOO sobre empresas energéticas con poder de mercado y ha calificado la situación de «un escándalo». A partir de ese análisis, ha reclamado al Gobierno que intervenga y vuelva a defender en Europa la activación de la denominada excepción ibérica para contener los precios de la energía.