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El presidente de Correos, Pedro Saura.Europa Press

Tensión en Correos: la plantilla se queja de «precariedad insostenible» y se pregunta dónde está el dinero del rescate

Pedro Saura va camino de cumplir en diciembre tres años como presidente de Correos, pero hay empleados que no acaban de estar satisfechos. Aunque nadie niega que su predecesor -Juan Manuel Serrano, el amigo de Sánchez- dejó la compañía en la ruina, hay quien apunta cuestiones en las que no se está notando el rescate de 3.000 millones en cuatro años que se aprobó para la empresa postal en el Congreso de los Diputados en julio de 2025.

«Tras la financiación del Servicio Postal Universal (SPU) y de los Servicios de Interés Económico General (SIEG) por parte del Gobierno hasta 2030, Correos ya tiene los recursos económicos para dar la vuelta a esta situación», sostienen desde el sindicato CSIF, cuyos miembros y simpatizantes volverán a movilizarse el 30 de septiembre frente a la sede central de Correos.

Básicamente reclamarán que se materialice el compromiso de Correos «de reforzar la plantilla, implantar las 35 horas, transformar a tiempo completo las jornadas parciales e iniciar el plan de rejuvenecimiento de una empresa con una media de edad de 52 años».

Hay prisas con el plan de salidas, pero la empresa solo lo ejecutará cuando lo tenga claro

Como ya contábamos con detalle en este artículo, Correos sigue trabajando en su nuevo modelo operativo, que será el que le hará ver cuántas personas necesita en esta época. Cuando lo tenga claro, se pondrá en marcha el plan de salidas voluntario acordado entre la empresa y los sindicatos para los años 2025-2028. A él se han presentado 9.000 personas, de las cuales 6.000 cumplen los requisitos, según han confirmado a El Debate fuentes internas. Muchas están desinformadas por las altas expectativas que les ha creado un sindicato, y su frustración será mayor al ver que no cumplen los requisitos para marcharse.

Para el plan de salidas hay provisionados 427 millones de euros. Cuando se produzcan, algo que se hará de manera gradual, se pensará en las contrataciones.

«La contratación es imprescindible tras la agresiva pérdida de más de 22.000 empleos en los diez últimos años. De los 44.000 empleados actuales de Correos, más de 4.000 tienen una jornada a tiempo parcial, con salarios que de ninguna manera dan para vivir. De la última oferta de empleo de 7.757 plazas, en 2023, más de 2.000 fueron a tiempo parcial. Casi tres años después, la mayoría continúan igual ante la falta de desarrollo de los concursos de traslados», indican desde CSIF.

En este sindicato lamentan que quienes solicitaron la salida voluntaria llevan más de dos años esperando, y que el plan debe «ponerse en marcha ya», pero el hecho es que la empresa no va a hacer nada hasta que no tenga claro el número de personas que le hace falta. Por otra parte, hay sindicatos que piensan que la dirección va a hacer algún anuncio de aquí a final de año, y esperan que sea este plan de salidas.

Problemas con las 35 horas y el teletrabajo

Pero los empleados han abierto otros frentes en Correos. El Sindicato Libre ha judicializado algunos de ellos, como la jornada de 35 horas, que está pendiente de sentencia tras demandar el sindicato a Correos por discriminación horaria frente a otras empresas públicas como Renfe -en donde sí se aplican las 35 horas semanales-; el Estatuto Básico del Empleado Público, sobre el que han pedido la eliminación del artículo 5 por discriminatorio para el personal de Correos frente a otros entes de la Administración (les deja fuera de los derechos de carrera profesional y movilidad en la Administración General del Estado, entre otras cosas), y que ha sido admitido a trámite en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE); y el teletrabajo, que ha puesto en pie de guerra a los empleados de la sede central que ya se habían amoldado a este sistema, y a los que Saura quiere obligar a volver a la jornada presencial sin negociar las condiciones, cuando este colectivo puso sus propios medios personales para poder adaptarse a la nueva realidad a cambio de ninguna compensación.

Este teletrabajo se originó en la pandemia, cuando Correos decidió ahorrar los 7 millones de euros anuales en mantenimiento que le costaba su edificio de Vía de Dublín 7 en Madrid y trasladar a los 1.200 empleados que estaban allí a la sede central de la compañía en Conde Peñalver 19. Como en la sede central solo caben 400 personas, se ofreció teletrabajo a quien quisiera. Ahora Saura quiere que quienes lo cogieron vuelvan, pero no caben, y hay empleados que ya han adaptado despachos en sus casas para teletrabajar. Por este motivo están intentando negociar. Como de momento no lo consiguen, en principio el Sindicato Libre ha convocado un paro en la sede central entre los próximos días 19 y 22 de octubre, desde las 13 horas hasta el final de la jornada laboral.