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John Pearson, CEO de DHL Express.

John Pearson, CEO de DHL ExpressDHL Express

John Pearson (DHL Express): «Las trabas al comercio favorecen a las grandes empresas logísticas»

John Pearson explica a El Debate que las grandes compañías cuentan con más recursos para adaptarse a las exigencias aduaneras y asegura que los nuevos aranceles han tenido un impacto moderado en su negocio

Las barreras comerciales, los aranceles y las nuevas exigencias aduaneras están complicando las operaciones de las empresas que venden sus productos en el extranjero. Sin embargo, estas dificultades se están convirtiendo en una ventaja competitiva para los grandes operadores logísticos. Así lo reconoce John Pearson, consejero delegado mundial de DHL Express, que considera que las compañías con mayores recursos están mejor preparadas para afrontar los cambios regulatorios y adaptar sus operaciones.

«La complejidad juega, en realidad, a nuestro favor en el negocio del transporte urgente», asegura Pearson en una entrevista concedida a El Debate durante un encuentro internacional organizado por DHL en Polonia. El directivo explica que el tamaño de la compañía, su capacidad financiera y el control de su propia red de transporte le permiten responder a las nuevas exigencias comerciales con mayor rapidez que otros operadores.

«Ser una gran empresa, con importantes recursos financieros, amplios medios y nuestra propia red de activos, nos permite desarrollar y ampliar soluciones con mucha más agilidad que los transitarios más pequeños», señala. Una ventaja que cobra especial importancia en un contexto marcado por la proliferación de aranceles y los cambios en las normas que regulan el movimiento internacional de mercancías.

Pearson distingue, no obstante, entre las consecuencias de estas medidas para las empresas logísticas y sus efectos sobre quienes compran los productos. «Los impuestos y los aranceles son cargas que soportan los consumidores», advierte. Para DHL Express, añade, las nuevas restricciones implican sobre todo la necesidad de disponer de sistemas capaces de tramitar los envíos conforme a la legislación de cada mercado.

Pese a las tensiones comerciales de los últimos meses, Pearson sostiene que el impacto de las nuevas medidas sobre el negocio de DHL Express ha sido limitado. El directivo cita tanto la eliminación en Estados Unidos de la exención arancelaria para los envíos de hasta 800 dólares como el nuevo gravamen europeo de tres euros por categoría de producto para las compras de hasta 150 euros procedentes de fuera de la Unión Europea, que entró en vigor el pasado 1 de julio.

Pearson cree que el impacto del gravamen a minimis ha sido más moderado gracias a que DHL se concentra principalmente en envíos entre empresas

«Ha sido bastante moderado», afirma. La explicación está, en buena medida, en el tipo de clientes de la compañía. Aunque DHL Express también transporta paquetes destinados a consumidores particulares, su actividad se concentra principalmente en los envíos entre empresas.

Pearson recuerda que los envíos dirigidos a consumidores llegaron a representar uno de cada dos paquetes transportados por DHL Express. Actualmente, su peso es inferior y, en términos de facturación, este segmento representa bastante menos de una quinta parte de los ingresos.

Esa composición del negocio ayuda a explicar por qué las restricciones sobre los paquetes de menor valor no han tenido las consecuencias que algunos podrían esperar. «Las empresas siguen necesitando enviar mercancías a otras empresas», resume el directivo.

La compañía también se ha preparado para evitar que los nuevos trámites provoquen retrasos. Pearson asegura que DHL Express ha trabajado con sus clientes y las autoridades aduaneras para adaptar sus procedimientos, de modo que los cambios regulatorios no hayan perjudicado la calidad del servicio.

El comercio cambia de ruta

El consejero delegado de DHL Express tampoco comparte la idea de que el endurecimiento de las políticas comerciales esté provocando una paralización de la globalización. Su diagnóstico es que los intercambios internacionales continúan creciendo, aunque las empresas están modificando sus proveedores, sus mercados y las rutas por las que circulan las mercancías.

«El comercio mundial no se está frenando; está cambiando de dirección», sostiene. Como ejemplo, menciona el crecimiento de los envíos desde China hacia otros mercados de Asia y el aumento de los intercambios dentro de la propia región.

Uno de los cambios más reveladores se ha producido en el transporte de ordenadores portátiles hacia Estados Unidos. Pearson explica que DHL Express llegó a registrar más envíos diarios de estos productos desde Vietnam que desde China, una evolución que obligó a la compañía a reorganizar su capacidad aérea para atender la demanda desde un origen diferente.

«Tuvimos que asegurarnos de disponer de capacidad aérea para llevar esos portátiles a Estados Unidos desde otro país», relata.

Los aviones son, precisamente, el elemento de la red que más necesita adaptarse cuando cambian los flujos comerciales. Mientras que las instalaciones y los centros logísticos mantienen una estructura relativamente estable, la compañía debe redistribuir sus aeronaves para responder a las nuevas necesidades de transporte. Estos ajustes también afectan a sus grandes centros internacionales, como los de Leipzig, en Alemania, y East Midlands, en Reino Unido, donde DHL debe adaptar sus recursos a la evolución del tráfico de mercancías.

La IA abre otro mercado

Más allá de los aranceles, Pearson identifica una oportunidad de crecimiento en el desarrollo de la inteligencia artificial y la construcción de centros de datos. Explica que hace apenas 18 meses el término hyperscaler, utilizado para referirse a los grandes operadores de infraestructura informática, apenas aparecía en las conversaciones de su división. Ahora forma parte de sus prioridades comerciales.

El directivo considera que el despliegue de estas infraestructuras dará lugar a un ciclo de actividad de entre cinco y diez años. Para DHL Express, el negocio no consiste tanto en transportar grandes cargamentos de equipos como en suministrar urgentemente los componentes que necesitan los centros de datos para continuar funcionando.

Entre ellos menciona sistemas de refrigeración, piezas de mantenimiento y otros materiales utilizados en las instalaciones tecnológicas. La compañía aspira a participar especialmente en las fases posteriores a la construcción, cuando las infraestructuras ya están operativas y necesitan repuestos.

Pearson subraya, además, que la exposición actual de DHL Express a este mercado sigue siendo limitada. La diversificación de su actividad entre regiones y sectores permitiría absorber una eventual desaceleración de la inversión en inteligencia artificial sin comprometer el conjunto del negocio.

Pese a la incertidumbre comercial, Pearson mantiene una visión favorable sobre la evolución de los intercambios internacionales. «Soy cautelosamente optimista, porque la globalización sigue desafiando a todos sus críticos», afirma. De hecho, sostiene que las perspectivas del comercio mundial para los próximos cinco años son «más positivas ahora que cuando Trump compareció en el jardín de la Casa Blanca», en referencia al escenario utilizado por el presidente estadounidense para anunciar los aranceles.

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