Alberto Nadal: «Mientras el PP encabece un Gobierno los pensionistas tienen que estar tranquilos»
Entrevista a Alberto Nadal (II)
Alberto Nadal (PP): «Mientras el PP encabece un Gobierno los pensionistas tienen que estar tranquilos»
Incide en que «la clase media española tiene que poder volver a comprar una vivienda en mercado libre, como hicieron sus padres y abuelos»
Alberto Nadal, portavoz económico del PP, se refiere en esta segunda parte de su entrevista con El Debate a las pensiones, la financiación autonómica, la vivienda y la próxima huelga general, convocatoria que ve «carente de sentido unos días antes de unas elecciones generales». En otra entrega se refiere a la tragedia ferroviaria de Urda y a las propuestas de su formación en materia fiscal.
- ¿El Partido Popular va a reformar las pensiones?¿Va a volver el factor de sostenibilidad?
- Lo que garantiza las pensiones es la buena marcha de la economía. Y cada vez que ha gobernado el Partido Popular, la economía ha ido bien, porque sabemos gestionarla. Como consecuencia de ello, los pensionistas tienen que estar seguros de tres cosas. De que el sistema público de pensiones va a seguir existiendo y va a ser viable. En segundo lugar, que van a cobrar puntualmente sus pensiones. Y en tercer lugar, que no van a poder poder adquisitivo porque se van a revalorizar con el IPC.
– ¿Y si lo pide su socio de Gobierno?
– Nosotros nos presentamos a las elecciones el día 29 para tener una amplia mayoría y se aplique nuestro programa. Pero mientras el Partido Popular encabece un Gobierno, los pensionistas tienen que estar tranquilos que se van a producir esas tres cosas que acabo de decir.
– ¿Se debería reformar la financiación autonómica en la próxima legislatura?
— Tiene que haber una actualización, que hace ya años que tendría que haberse hecho, pero tiene que hacerse bien. Escuchando a todo el mundo, creando un grupo de expertos en que está representando a todo el mundo. Cada comunidad autónoma ve sus problemas desde su punto de vista. Todas las reivindicaciones son legítimas, pero hay que atenderlas también en relación a los demás. Y por lo tanto hay que llegar a un acuerdo. Sensato, equilibrado, razonable, en el que todo el mundo pueda poner sus puntos de vista y estos se integren objetivamente. Lo que no puede ocurrir es que se pacte bajo dos principios. El primero de ellos, una comunidad autónoma tiene algo más que decir que todas las demás. Y en segundo lugar, que aquellos que han aplicado la política económica socialista tienen derecho a más recursos que los que han gestionado bien y han bajado impuestos.
– ¿Y hay un margen para ese acuerdo? El PSOE traslada que las características diversas de las comunidades gobernadas por el PP imposibilitan que ustedes puedan realizar una reforma de la financiación
– Precisamente porque gobernamos en toda España, somos el partido más transversal, el partido que representa más a todos los españoles. Además de los intereses de tu región, tenemos una gran idea de España. Es con una mayoría del Partido Popular y con un Gobierno del Partido Popular donde se puede conseguir ese gran acuerdo entre todos.
– ¿La huelga general del 11 de noviembre es el anticipo de más conflictividad social si hay cambio de Gobierno?
– El problema de la vivienda, que fue el leitmotiv de la convocatoria electoral, ¿se puede resolver en una legislatura?
– Se puede empezar a mejorar de manera sustancial. Los errores de casi una década no se pueden resolver de la noche a la mañana. Lo fundamental es que haya más viviendas. Todo lo que está haciendo el gobierno es humo, es crear debates entre inquilinos y propietarios, es proteger la ocupación, es crear inseguridad jurídica. Pero no resuelve el problema de fondo. La promesa del Partido Popular es firme, un millón de viviendas. Por dos motivos. Uno, porque el Banco de España nos dice que el déficit son 750.000 y se crea un déficit adicional de unas 100.000 al año. En segundo lugar, porque ya lo hemos hecho. Y no estoy hablando de la burbuja donde se llegaron a construir 700, 800 mil viviendas al año. Antes de la burbuja, la velocidad de crucero eran 200, 250 mil viviendas y entonces España tenía menos población. Ahora se están construyendo 130, 140 mil y sin crecimiento, a pesar del incremento de la demanda y del incremento de los precios. ¿Por qué? Porque desde que se aprueba un plan de urbanismo hasta que se entregan las viviendas, pasan 10, 12, 14 años. De ellos, la construcción es año y medio, dos años máximo. El resto es burocracia. No es que falte suelo. Atacando la burocracia, aumentando las declaraciones responsables, incrementando los silencios positivos, acortando los plazos, desjudicializando muchos de los procesos, permitimos construir más viviendas. Pero necesita su tiempo y mientras, que no haya una sola vivienda vacía en España que no salga al mercado porque el propietario tiene miedo. El mercado de alquiler tiene que ser equilibrado, con derechos justos y razonables tanto para arrendadores como para arrendatarios. Los arrendatarios tienen el derecho a tener una buena vivienda, a tener una cierta estabilidad, a que esté en buen estado de conservación. El propietario tiene derecho a recibir el alquiler, a que el inquilino le conserve la vivienda, pero también tiene el derecho a que si se la ocupan la pueda desalojar.
Necesitamos cientos de miles de viviendas de protección pública. Pero tiene que haber muchísima iniciativa privada
- Teniendo en cuenta que las competencias de vivienda están en manos de las comunidades autónomas, y que el Estado no construye, ¿hasta qué punto se puede cumplir esa promesa?
- De las comunidades autónomas depende parte de la legislación de vivienda y la disposición de suelo y de los ayuntamientos también, pero muchos de los procedimientos administrativos y la posibilidad de introducción de silencio positivo o declaración responsable depende del Gobierno, de las Cortes Generales y de los cambios de la ley de procedimiento administrativo. Es decir, hay mucha legislación nacional que se puede hacer. Y una segunda cuestión: necesitamos cientos de miles de viviendas de protección pública, pero tiene que haber muchísima iniciativa privada. Eso abarata el precio de la vivienda para todos los españoles. Necesitamos más viviendas. Y una vez que las tenemos hay dos grupos cuyo acceso es más difícil. Los jóvenes, porque necesitan el 30 % del valor de la vivienda para poder comprar. Desde la crisis financiera el banco solo te financia el 80 % y un 10 % que se va en impuestos y en otros gastos, notaría, registro, etc. Nosotros vamos a atacar en ese 10 % bajando los impuestos para los jóvenes en más de un 60 % y en segundo lugar ayudando a financiar ese 20 % restante mediante incentivación del ahorro y un gran programa de avales. También el segundo segmento que tiene dificultades de acceder son las rentas más modestas. Que aunque hubiera más viviendas y aunque bajara el precio de manera sustancial, aún así les sería difícil el acceso. Y es ahí donde hay que echar toda la carne al asador en la vivienda pública. Pero la clase media española tiene que poder volver a comprar una vivienda en mercado libre, que es lo que han hecho sus padres y sus abuelos. Y para eso lo que necesitamos es millones de viviendas o cientos de miles de viviendas en el mercado.