Dos grúas trabajan para retirar los vagones de los trenes accidentados, a 30 de octubre de 2026, en Urda.
La AITAT detecta riesgos en la reanudación de la circulación tras el fallo de seguridad de Urda
El organismo investigador reclama revisar los protocolos de Adif y recomienda imponer provisionalmente la «marcha a la vista» cuando los trenes deban utilizar el sistema de respaldo
La Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil (AITAT) ha identificado riesgos en los procedimientos de reanudación de la circulación ferroviaria tras una avería del sistema principal de seguridad, como la registrada antes del accidente de Urda (Toledo), que dejó 69 fallecidos el pasado 28 de octubre. El organismo reclama revisar los protocolos de actuación y recomienda establecer provisionalmente la denominada «marcha a la vista» para reforzar la seguridad de los trenes en estas circunstancias.
La recomendación figura en un informe preliminar de seguridad publicado este sábado, en el marco de la investigación sobre la colisión entre un AVE y un tren de Iryo en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla.
El accidente se produjo a las 8.53 horas, en el punto kilométrico 118, cuando el AVE alcanzó por detrás al convoy de Iryo, que permanecía detenido ante la señal de entrada de la estación de Urda.
Unos veinte minutos antes se había registrado una anomalía por pérdida de transmisión en el sistema LZB, encargado de supervisar la circulación ferroviaria. Esta incidencia obligó a pasar al sistema de respaldo de Bloqueo de Señalización Lateral (BSL), lo que hizo necesario intercambiar instrucciones mediante telefonemas entre los maquinistas y los responsables de circulación.
La AITAT considera que esta transición entre sistemas de seguridad presenta riesgos que deben evaluarse y gestionarse adecuadamente, especialmente cuando hay trenes que ya se encuentran dentro de la línea y deben recibir nuevas autorizaciones para continuar su marcha.
El informe advierte de que el paso del sistema principal de seguridad al BSL exige adaptar las condiciones de circulación al funcionamiento del sistema de respaldo.
«En particular, es necesario comprobar y regularizar la posición de los trenes que ya se encuentran en la línea», señala expresamente el organismo investigador.
Esta advertencia resulta relevante porque el cambio de sistema implica operar bajo unas condiciones de cantonamiento diferentes, que deben tenerse en cuenta antes de autorizar la reanudación de la marcha.
Por este motivo, la AITAT ha solicitado a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) y a Adif Alta Velocidad que revisen los protocolos de actuación de los Centros de Regulación de Circulación (CRC).
El objetivo es determinar si deben introducirse mejoras en los procedimientos de explotación, modificar las condiciones de utilización del sistema de respaldo o adoptar cambios técnicos y normativos para evitar situaciones de peligro.
La autoridad investigadora considera imprescindible evaluar los riesgos asociados a estas transiciones y garantizar que la posición de los convoyes queda correctamente regularizada antes de restablecer la circulación.
Marcha a la vista
Mientras se completa esa revisión, la AITAT recomienda adoptar una medida preventiva: imponer la prescripción de «marcha a la vista» en las órdenes de reanudación de la circulación cuando una anomalía del sistema principal de seguridad obligue a utilizar el BSL.
Esta modalidad de circulación exige al maquinista extremar la precaución y adaptar la velocidad a las condiciones de visibilidad, de manera que pueda detener el tren ante cualquier obstáculo o señal de parada que encuentre.
«Hasta que se revisen los protocolos y se evalúen los riesgos asociados a esta transición, se considera necesario establecer una medida provisional que refuerce la seguridad durante la reanudación de la circulación, mediante la prescripción de marcha a la vista», recoge el informe.
La recomendación se refiere específicamente a las órdenes para reanudar la circulación después de determinadas averías que obliguen a pasar del sistema de seguridad nominal al bloqueo de respaldo.
La AITAT insiste en que estas medidas tienen carácter preventivo y pueden formularse antes de que concluya la investigación técnica del accidente.
En consecuencia, el informe no determina todavía las causas definitivas de la colisión ni establece responsabilidades. Su finalidad es reducir los riesgos detectados durante el análisis inicial de los procedimientos de circulación, sin esperar a la publicación de las conclusiones finales sobre la tragedia de Urda.