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Bill Gates, en una imagen de archivoGTRES

Inteligencia artificial

El único trabajo que sobrevivirá a la inteligencia artificial, según Bill Gates

La inteligencia artificial ha llegado para quedarse y está revolucionando el mundo tal y como lo conocemos

La inteligencia artificial ha llegado para quedarse y está revolucionando el mundo tal y como lo conocemos. Actualmente, esta tecnología está integrada en nuestro día a día, ya sea a través de diferentes herramientas online o asistentes virtuales. Nos hemos acostumbrado a ella y poco a poco la utilizamos para más fines: para el ocio, para conocer nuevas recetas de cocina o, incluso, para elaborar informes o análisis en el trabajo.

Sin duda, la inteligencia artificial está transformando el mercado laboral a gran velocidad, automatizando tareas repetitivas y rutinarias que antes requerían intervención humana. Trabajos como operadores de datos, teleoperadores, agentes de atención básica o auxiliares administrativos están en riesgo, ya que los sistemas de IA pueden ejecutar sus funciones con mayor rapidez y eficiencia. Incluso sectores como el transporte, los servicios financieros básicos y la revisión legal de documentos estándar podrían verse afectados por tecnologías como los vehículos autónomos o los modelos de lenguaje.

Sin embargo, muchos empleos no desaparecerán, sino que se transformarán. Profesiones como el periodismo, la medicina, la educación o el derecho incorporarán herramientas de IA para agilizar procesos, personalizar servicios y mejorar la toma de decisiones. Aun así, las habilidades humanas seguirán siendo esenciales: la creatividad, la empatía, el criterio ético o la capacidad de interpretar la realidad no pueden ser completamente reemplazadas por una máquina. El profesional del futuro combinará capacidades técnicas con competencias emocionales y analíticas.

Además, surgirán nuevos roles impulsados por la propia inteligencia artificial. Aparecerán perfiles como ingenieros de IA, entrenadores de modelos, expertos en ética tecnológica o curadores de contenido digital. También se valorará a quienes sepan interactuar con la IA de forma efectiva, guiando su funcionamiento y entendiendo sus límites. En este nuevo escenario laboral, adaptarse, aprender constantemente y desarrollar habilidades humanas será clave para seguir siendo relevantes y aprovechar las oportunidades que traerá esta revolución tecnológica.

El trabajo que resistirá, según Bill Gates

Bill Gates, el empresario, programador, filántropo y autor estadounidense, conocido principalmente por ser el cofundador de Microsoft, la empresa de software más grande del mundo, no ha dudado en pronunciarse acerca de la inteligencia artificial y de cómo esta afectará a nuestro futuro.

En su blog personal, Gates Note, ha asegurado que «La inteligencia artificial transformará radicalmente las dinámicas educativas tanto para docentes como para estudiantes una vez que la tecnología alcance su madurez». Pero que en ningún caso podrá eliminar la labor docente.

Según relata el magnate, en una visita a la Chula Vista Middle School en California, observó cómo el profesor Amilcar Fernandez está transformando la enseñanza de las matemáticas en uno de los cursos más difíciles para los estudiantes: el cálculo de volumen. En lugar de recurrir a fórmulas abstractas, involucró a sus alumnos con un ejemplo cotidiano y atractivo: comparar envases de palomitas del cine, uno en forma de prisma rectangular y otro de pirámide, para determinar cuál ofrecía más cantidad. Esta metodología conecta las matemáticas con situaciones reales, fomenta la participación activa y demuestra que aprender conceptos complejos puede ser útil y significativo.

En contextos como Chula Vista, donde muchos estudiantes provienen de familias inmigrantes y enfrentan barreras culturales o lingüísticas, estas estrategias han tenido un impacto tangible: la competencia matemática ha aumentado 18 puntos porcentuales en tres años. Casos como el de Chula Vista muestran que, si se les da a los docentes las herramientas adecuadas y se hace que las matemáticas cobren sentido, es posible revertir el descenso en el rendimiento escolar y preparar mejor a los jóvenes para su futuro académico y profesional.

La clave no está en temer a la inteligencia artificial, sino en prepararnos para convivir con ella, adaptando nuestras habilidades y aprovechando su potencial de forma ética y humanista.