Fundado en 1910
No existe una lista oficial de enfermedades por las que se conceda una pensión por incapacidad permanente

No existe una lista oficial de enfermedades por las que se conceda una pensión por incapacidad permanente

Incapacidad permanente

Víctor Arpa, abogado: «Vas a pasar el tribunal médico? Cuatro preguntas que pueden arruinar tu incapacidad»

La incapacidad permanente se da cuando un trabajador, tras una enfermedad o accidente, presenta una situación que reducen o anula su capacidad de trabajar

Tal y como explican desde el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la incapacidad permanente se da cuando el trabajador, «después de haber estado sometido al tratamiento prescrito y de haber sido dado de alta médicamente, presenta reducciones anatómicas o funcionales graves, susceptibles de determinación objetiva y previsiblemente definitivas, que disminuyan o anulen su capacidad laboral».

La incapacidad permanente, cualquiera que sea su causa determinante, se clasifica con arreglo a los siguientes grados:

Incapacidad permanente parcial para la profesión habitual.Incapacidad permanente total para la profesión habitual.Incapacidad permanente absoluta para todo trabajo.Gran invalidez.

Y es importante saber que, para obtenerla, en España, entre otros trámites, hay que pasar por un tribunal médico que evalúe cada caso en concreto.

El abogado Víctor Arpa, especializado en derecho laboral y de la Seguridad Social, advierte en uno de sus últimos vídeos en su perfil de TikTok de cuatro cuestiones aparentemente inocentes que, sin embargo, suelen tener mucho peso en la evaluación.

«¿Cómo te encuentras?»

Lo que parece un simple saludo es en realidad la primera valoración. Desde ese instante el tribunal ya está observando tu respuesta. Según Arpa, es fundamental reflejar la realidad de tus limitaciones: si tu estado de salud te impide trabajar, debe quedar claro en tu contestación.

«¿Has mejorado desde que empezó la baja?»

Responder que sí puede jugar en contra. Para los evaluadores, una mejoría —aunque sea mínima— se interpreta como que existe la posibilidad de seguir recuperándose hasta volver a la actividad laboral. En consecuencia, se debilita la solicitud de incapacidad permanente.

«¿Has venido solo o acompañado?»

Aunque resulte sorprendente, este aspecto pesa mucho en la valoración. Si el solicitante acude por su cuenta, el tribunal puede interpretar que conserva autonomía suficiente para valerse por sí mismo, lo que podría llevar a concluir que también puede reincorporarse al trabajo.

«¿Cuál es tu puesto de trabajo?»

Aquí el objetivo es comprobar la compatibilidad entre las funciones del empleo y las limitaciones médicas. Una descripción detallada y clara de las tareas habituales es clave para que el tribunal entienda que la dolencia o lesión imposibilita realmente el desempeño profesional.

El consejo del abogado es prepararse bien para esta cita y responder con claridad, sin subestimar el peso de estas preguntas. Además, recuerda que una denegación inicial no significa el final del proceso: la resolución puede ser recurrida y existen vías legales para seguir luchando por la incapacidad.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas