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Adquirir una vivienda puede conllevar sorpresasJCCM

Vivienda

Un abogado aclara si los compradores pueden ser responsables de las deudas del anterior propietario

Muchos compradores desconocen hasta qué punto la ley puede exigirles ciertas obligaciones económicas generadas antes de su llegada

Comprar una vivienda implica conocer no solo el estado físico de la propiedad, sino también su situación económica. Una de las dudas más frecuentes entre compradores es si pueden verse obligados a pagar las deudas que el propietario anterior haya dejado pendientes con la comunidad de vecinos.

Según el abogado Natalio Valenzuela, la respuesta es clara: «, el nuevo propietario responde con su vivienda de las deudas con la comunidad de propietarios correspondientes al año en que compra y a los tres años anteriores, que fueron generadas por el propietario anterior».

Esto significa que si adquirimos un piso, la comunidad puede reclamar al comprador los pagos pendientes de gastos comunes, cuotas extraordinarias o derramas que se hayan generado hasta tres años antes de la compra, así como los correspondientes al año en curso. Es un punto crítico que muchos compradores desconocen y que puede generar importantes sorpresas económicas tras la firma de la escritura.

¿Cómo se debe actuar?

Ante ello, el abogado recomienda una medida preventiva sencilla pero eficaz: «Si quieres evitarte este disgusto, tienes el derecho de exigirle al anterior propietario, al que te vende, que aporte un certificado de deuda expedido por el administrador con el visto bueno del presidente». Este documento acredita si existen deudas pendientes y cuál es su cuantía, permitiendo al comprador negociar su pago o asegurarse de que se han saldado antes de formalizar la adquisición.

El certificado de deuda es un instrumento legal que protege al comprador y da transparencia al proceso de compraventa. Gracias a él, se puede verificar que la propiedad que se adquiere está libre de obligaciones económicas pendientes con la comunidad. Sin este certificado, el riesgo de asumir deudas ajenas aumenta considerablemente, y la carga recae directamente sobre el nuevo propietario, tal como establece la ley.

La compra de una vivienda implica responsabilidad tanto por los aspectos físicos como económicos de la propiedad. Conocer que las deudas de los tres años anteriores pueden trasladarse al comprador es fundamental para evitar sorpresas desagradables.