La experiencia de Noah pone de relieve un modelo educativo que prioriza el bienestar del docente
Educación
Así es el horario laboral de una profesora española que trabaja en Noruega: «Se me da esa independencia»
«Al final lo que más me gusta es que en Noruega se respeta mucho lo que es el tiempo de trabajo y lo que es la vida personal de cada uno», resalta
El sistema educativo noruego ha sido reconocido internacionalmente por su enfoque innovador y humano. Noah Taboada, una docente que trabaja en Noruega, comparte su experiencia sobre cómo se estructura su jornada laboral, poniendo de manifiesto las ventajas que este modelo ofrece no solo a los educadores, sino también a los alumnos.
En su reciente video de TikTok, explica que su jornada laboral semanal se compone de aproximadamente 27 horas dedicadas directamente a la enseñanza y el tiempo en la escuela. En ellas, se incluyen no solo las clases, sino también reuniones y actividades relacionadas con el colegio.
Sin embargo, lo que realmente destaca en su relato son las diez horas complementarias, conocidas como «tiempo no presencial». Este periodo le permite gestionar su carga de trabajo con mayor eficiencia, ya que puede dedicarlo a tareas administrativas, preparación de clases y planificación de actividades desde el lugar que prefiera.
Además, gracias a esta flexibilidad, no solo mejora su productividad, sino que también puede disfrutar de una mejor calidad de vida. «Puedo trabajar en el tren cuando voy y vuelvo del cole», comenta, subrayando lo beneficioso que resulta poder gestionar su tiempo según su conveniencia.
Cultura de confianza en el trabajo
Otro aspecto esencial que Noah menciona es la cultura de confianza que existe en Noruega. Esto se traduce en que los empleadores confían en que los trabajadores cumplirán con sus responsabilidades sin necesidad de supervisión constante.
La valorización del tiempo personal y laboral destaca como uno de los principales atributos del sistema noruego, permitiendo que los educadores mantengan un balance adecuado. Sin duda, este enfoque contribuye a una mayor satisfacción laboral y, en última instancia, se traduce en un mejor desempeño frente a los alumnos.
Un modelo a seguir
La experiencia de Noah pone de relieve un modelo educativo que prioriza el bienestar del docente, generando un impacto positivo en la enseñanza. La independencia y autonomía que le confiere este sistema no solo mejora su trabajo, sino que también responde a las necesidades de sus estudiantes en un entorno más humano y comprensivo.
De esta manera, Noruega nos ofrece una lección sobre cómo una adecuada gestión del tiempo y la confianza en los profesionales pueden transformar el ámbito educativo.