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Ilustración bableÁngel Ruiz

La inmersión avanza en Asturias: el Gobierno valora reconocer a los profesores de bable

Desde el Principado pretenden reclamar al Ministerio los cambios normativos oportunos para hacer posible el reconocimiento oficial de las especialidades docentes de Lengua Asturiana y Eonaviego

El pasado 21 de enero, varios representantes de la Asociación de Docentes de Asturiano y Eonaviego (ADAE) mantuvieron una reunión con Eva Ledo, la consejera de Educación del Principado de Asturias, con el fin de tratar la situación de los profesores de Lengua Asturiana y Eonaviego, para reconocer esta especialidad docente.

Durante esta reunión, tal y como informó La Nueva España, la consejera reiteró su disposición a mantener el impulso en este ámbito y avanzó que pedirá un encuentro con la recién nombrada ministra de Educación, Milagros Tolón. Con esa reunión se pretende reclamar al Ministerio los cambios normativos oportunos en los reales decretos vigentes para hacer posible el reconocimiento oficial de las especialidades docentes de astiuriano y eonaviego

Este hecho, que supondría un paso más para la imposición lingüística en Asturias, ha sido celebrado por ADAE, entidad que ha también remarcó que la eficacia de este plan de inmersión del bable dependerá de que exista una colaboración real y sostenida entre la Consejería, las organizaciones sindicales y el profesorado implicado. En la misma línea se expresó Ledo, que incidió en la necesidad de aunar voluntades y coordinar esfuerzos para desbloquear definitivamente el conflicto.

La asociación recordó, además, que más de 300 docentes siguen encadenando contratos temporales por la ausencia de reconocimiento oficial de estas especialidades, una situación de precariedad laboral que se arrastra desde hace décadas. Por ello, ADAE confía en que el Gobierno del Principado de Asturias actúe con firmeza y voluntad política para cerrar de una vez este problema histórico.

Más avances del bable

En lugares como Cataluña, País Vasco, Galicia, Comunidad Valenciana o Baleares, la imposición lingüística está a la orden del día. Mientras que en los colegios se educa en un modelo inmersivo en catalán, vasco o gallego, el nacionalismo se cuela poco a poco a través de la educación, arma eficaz del independentismo para adoctrinar a los más pequeños.

Ahora, la izquierda quiere ir más allá e imponer también el aragonés y el asturiano como lenguas cooficiales en sus respectivos territorios y, como ya es costumbre, la forma de comenzar pasa por las aulas. Recientemente, el Grupo Parlamentario Plurinacional Sumar ha registrado en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley relativa al reconocimiento de las especialidades de maestro y de profesor de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) de aragonés y asturiano, para su debate en la Comisión de Educación y Formación Profesional.

La iniciativa insta al Gobierno a modificar los reales decretos de especialidades con el objetivo de reconocer, de forma genérica, la especialidad docente de aquellas comunidades autónomas con lengua propia que, sin tener carácter oficial, dispongan de protección legal. De este modo, Sumar busca eliminar «las trabas para que puedan dignificarse tanto la enseñanza del aragonés y del asturiano como el trabajo docente en ambas lenguas».