El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Educación, Milagros Tolón
Sánchez continúa su guerra contra la privada y pone coto ahora a los centros de FP
El Presidente ha anunciado junto a la ministra del ramo, Milagros Tolón, que en los próximos dos meses aprobará un Real Decreto que lo regule
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este miércoles que su Gobierno promulgará en los próximos dos meses un Real Decreto con el fin de poner coto a la creación de centros privados de Formación Profesional.
Así lo ha anunciado en las jornadas 'Formación Profesional y empresa: la alianza que impulsa el futuro', que ha tenido lugar en la sede del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, con la presencia también de la titular de esta cartera, Milagros Tolón.
«Tenemos que seguir blindando la calidad de la FP, igual que hicimos con las universidades, no rechazamos que haya universidades privadas sino que algunas se hayan convertido en chiringuitos. Vamos a poner límites a la apertura de centros privados que no ofrezcan garantía públicas de calidad y lo vamos a hacer a través de un real decreto par asegurar que quien imparta formación lo haga con calidad y con control», ha señalado.
Se trata de una medida similar al real decreto que modifica el real decreto 640/2021 de creación, reconocimiento y autorización de universidades y centros universitarios aprobado por el Gobierno a mediados de octubre con el objetivo de acabar con los «chiringuitos» universitarios y de que todas las universidades, indistintamente de su localización, cumplan con unos estándares de calidad.
Sánchez ya avanzó en verano que su Ejecutivo tenía la intención de poner «orden y control» a la oferta de centros privados de Formación Profesional y puso sobre la mesa la creación de «un modelo integrado de autorización y supervisión» de estos centros con las comunidades autónomas.
El Gobierno regulará ahora la Formación Profesional privada a través de un real decreto cuya consulta pública lanzará en los próximos dos meses, con el objetivo de asegurar que quien imparta formación «lo haga con estricta seguridad, con exigencia y con control».