Fundado en 1910
Reproducción figurada de un agente de Inteligencia Artificial (IA)

Reproducción figurada de un agente de Inteligencia Artificial (IA)Getty Images

Los oficios con menos riesgo de que la IA te reemplace

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que hasta el 25 % de los empleos a nivel mundial estarán expuestos al impacto de la Inteligencia Artificial

La IA está cambiando la forma en la que nos relacionamos, el contenido que consumimos e, incluso, nuestro trabajo. A pesar de ser una herramienta que permite facilitar y automatizar muchas tareas en favor de la eficiencia, existe incertidumbre sobre su alcance. Por ello, uno de cada diez españoles teme perder su trabajo por la IA, cifra que asciende hasta el 26 % en el caso de los jóvenes —entre 18 y 26 años— a nivel mundial, según el informe ‘People at Work 2025’, de ADP Research.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que hasta el 25 % de los empleos a nivel mundial estarán expuestos al impacto de la Inteligencia Artificial. Sin embargo, el organismo identifica algunas profesiones con un gran componente humano que no corren riesgo de ser reemplazadas por los avances tecnológicos. Entre ellos destacan oficios como jardinero, bombero, electricista, músico, chef y profesionales de la salud. En este contexto, Campus Training, centro de formación para el empleo, analiza los efectos del avance de la IA junto a profesionales de algunos de estos sectores para determinar su impacto real en el día a día.

Jardinería

Las tareas de jardinería requieren presencia física para ejecutar labores concretas y mano de obra especializada para el mantenimiento de espacios verdes. «Es un oficio que combina juicio profesional, sensibilidad hacia la naturaleza y conocimiento técnico para cultivar plantas, aportando un valor estratégico que ninguna tecnología puede replicar», explica Mariana Martín, docente del Curso de Jardinería de Campus Training.

Aunque la tecnología ha llegado al sector a través de aplicaciones de Inteligencia Artificial que ayudan con el reconocimiento de especies, la detección de plagas o la recomendación de tratamientos, estos diagnósticos son solo orientativos. La validación definitiva siempre dependerá del criterio técnico y el trabajo sobre el terreno.

El factor humano en el trabajo sanitario

En un contexto tan sensible como el sanitario, las personas que se dedican a este ámbito difícilmente podrán ser reemplazadas por la tecnología. Según Iria Orjales, profesora del Curso de Auxiliar de Enfermería de Campus Training, en este trabajo la empatía es una característica fundamental: «Debemos ponernos en la piel de la otra persona, entenderla y reconfortarla durante el tiempo que se encuentra bajo nuestro cuidado. El calor humano no puede ser reemplazado por una máquina».

La experta reconoce los aportes de esta herramienta digital en el área de la salud, como la automatización de tareas de análisis, la generación de informes o la valoración de pautas. Sin embargo, enfatiza la importancia de que el diagnóstico siempre tiene que ser dado por profesionales. «Actualmente existen pruebas, como las radiografías que están siendo informadas mediante la IA y se están detectando errores en estos diagnósticos. Por esto, recalco que es necesario revisar que se haya usado correctamente», subraya Orjales.

Electricista, una demanda que se mantiene al alza

La dependencia de la electricidad en todos los sectores —industria, transporte, sanidad e, incluso, ocio— hace indispensable esta profesión. Víctor Sopena, docente del Curso de Instalador Electricista, señala que se trata de un oficio que seguirá siendo necesario y seguramente tampoco podrá ser reemplazado por los avances tecnológicos: «Hay acciones que requieren de una persona, como colocar un enchufe o cablear un led. Son tareas que un electricista hará siempre mejor, más seguro y más rápido que una máquina», reflexiona.

A pesar de ello, el experto considera que la IA es una herramienta complementaria muy útil para ayudar a automatizar ciertas tareas, como el análisis de averías o la realización de presupuestos, planos y documentación legal.

Según datos del Centro Técnico Europeo (CTEEP) la profesión de instalador eléctrico ha adquirido una relevancia creciente en los últimos años, con un aumento en la demanda de estos profesionales de un 12 % anual. El CTEEP también indica que más del 40 % de los trabajadores tienen más de 50 años, por lo que es fundamental contar con jóvenes que se formen en este campo.

«El trabajo de electricista requiere de conocimientos técnicos y ofrece un servicio fundamental para personas y empresas. Además, cuenta con un campo laboral muy amplio, ya sea en el área residencial, industrial, automatismos, energías renovables, movilidad eléctrica, entre muchas otras», concluye Sopena.

Los oficios con un gran componente humano pueden ser reforzados por las herramientas de la IA, pero no reemplazados. Por esta razón, son profesiones con un campo laboral asegurado, ya que su trabajo no podrá ser automatizado.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas