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Alumnos protestan por los ceros en la PAUMarkel Fernández (Deia)

Sospechas hacia el tribunal de los exámenes con cero en la PAU de euskera: «Sabían qué centros estaban corrigiendo»

Según denuncian los estudiantes, la mayor parte de estas calificaciones se concentró en dos tribunales específicos, a los que fueron asignados alumnos de centros concertados de Bilbao que cursan Bachillerato en el modelo A, impartido únicamente en castellano

La convocatoria de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) de 2026 en el País Vasco, en la que han participado 13.620 alumnos, ha generado una fuerte polémica tras detectarse un elevado número de calificaciones de cero y suspensos en el examen de Lengua Vasca y Literatura II. En total, 168 estudiantes recibieron inicialmente un cero en esta prueba, una nota que disminuía exponencialmente sus posibilidades de entrar en el grado que deseaban.

Según denuncian los estudiantes, la mayor parte de estas calificaciones se concentró en dos tribunales específicos, a los que fueron asignados alumnos de centros concertados de Bilbao que cursan Bachillerato en el modelo A, impartido únicamente en castellano, así como un determinado grupo de aspirantes ordenados por apellidos, concretamente entre las letras I y S. El caso más destacado es el del tribunal número 11, donde el corrector otorgó alrededor de 80 calificaciones de cero, dejando únicamente un examen sin esa puntuación.

Por un lado, los correctores opinan que el sistema de corrección «es muy garantista» y no solo «es posible sacar un cero» en la prueba de lengua vasca, sino «llegar a una nota de menos cero». «Lo que pasa es que el sistema no recoge notas negativas», ha asegurado en declaraciones Angeriñe Elorriaga, profesora en la facultad de Ciencias de la Información de la EHU y correctora del examen de euskera en la PAU.

Sin embargo, la opinión de las familias, de los alumnos y de los docentes de éstos difiere mucho de estas afirmaciones. Según ha relatado a El Debate Ana, profesora de euskera del colegio Carmen Indautxu, uno de los centros afectados por la polémica, todos los alumnos examinados en la PAU «habían aprobado el Bachillerato y llegaron a la prueba con las asignaturas superadas, algunos con más solvencia que otros».

Sin embargo, sostiene que hay casos muy difíciles de explicar. «Pienso, por ejemplo, en una alumna que tiene el nivel B2 de euskera, cursa Biología en euskera y ha obtenido un ocho en el examen de Biología realizado en ese idioma. Resulta muy sorprendente que esa misma estudiante haya sacado un 0,5 en el examen de euskera», relata en conversación con este medio.

Eloy Olabarri, director del colegio Ayalde, ha explicado a El Debate que «lo que nos ha hecho saltar las alarmas es que los casos se concentran en un mismo rango de apellidos. La distribución de los alumnos en las aulas se hace precisamente por orden alfabético, no de forma aleatoria entre todo el alumnado. Si dentro de un grupo de unos 130 estudiantes los resultados anómalos se concentran en un tramo concreto de apellidos, solo por una cuestión de probabilidad resulta llamativo», señala.

Asimismo, Íñigo Ibeas, alumno de uno de estos centros, aseguró recientemente a El Debate que el curso anterior en el mismo tribunal que les evaluó la asignatura de euskera a los colegios de modelo A también hubo una gran cantidad de notas bajas. «Los colegios se quejaron, aunque no tanto como este año, porque ya eran conscientes de que ese tribunal tenía algún problema. No fue solo mi colegio; fueron varios», explicó.

Íñigo, víctima de los ceros en la PAU de euskeraRTVE

«Lo que nos sorprendía era la enorme cantidad de ceros concentrados en determinados alumnos. En los tribunales las listas están ordenadas alfabéticamente por apellidos y observamos que los suspensos se acumulaban en tramos muy concretos, correspondientes a tres o cuatro clases específicas», aseguró.

«Todos teníamos cierta esperanza de que la situación cambiara, pero al día siguiente comunicaron, a través de GAUR, la plataforma con la que la Universidad se comunica con los colegios y los alumnos, que las notas eran definitivas y que todos los ceros del tribunal 11 se mantenían, salvo en ocho alumnos», apuntó. Sin embargo, estos ocho casos figuraban inicialmente como 'no presentados'. «Como el euskera es una asignatura obligatoria, esa situación computaba como un cero. Lo extraño es que nadie conoce a esos ocho alumnos. Nadie sabe de qué colegios son, y eso nos parece bastante sospechoso», expresó Íñigo.

Asimismo, según ha afirmado la madre de un joven afectado por los ceros a El País, «chavales de un mismo colegio han sacado notas diferentes en función del tribunal que les ha tocado. Algunos evaluadores han aplicado una vara de medir más severa con algunos alumnos de determinados colegios. Sabían a qué centros estaban corrigiendo», ha añadido.