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Íñigo Ibeas, durante la protesta por los ceros en la PAU

Íñigo Ibeas, durante la protesta por los ceros en la PAUMarkel Fernández (Deia)

Entrevista

Íñigo, víctima de la cacería en la PAU del País Vasco contra los colegios en español: «Han puesto fotos llamándome de todo»

Íñigo Ibeas, alumno de uno de los centros de modelo A, ha asegurado a El Debate que tanto a él como a sus compañeros les «llamó mucho la atención la cantidad indecente de malas notas que había y, sobre todo, de ceros»

Un total de 1.778 alumnos, el 14 % de los más de 13.000 que el pasado 2 de junio realizaron la prueba de acceso a la universidad (PAU) en la universidad pública vasca (EHU), han solicitado la revisión de sus exámenes de euskera tras la polémica surgida con los suspensos, y más de un centenar de ceros, obtenidos por alumnos de centros educativos de Vizcaya con modelo A, aquel que vehicula en castellano.

Íñigo Ibeas, alumno de uno de estos centros, ha asegurado a El Debate que tanto a él como a sus compañeros les «llamó mucho la atención la cantidad indecente de malas notas que había y, sobre todo, de ceros». Apunta que el curso anterior en el mismo tribunal que les evaluó la asignatura de euskera a los colegios de modelo A también hubo una gran cantidad de notas bajas. «Los colegios se quejaron, aunque no tanto como este año, porque ya eran conscientes de que ese tribunal tenía algún problema. No fue solo mi colegio; fueron varios», señala.

Protesta de los alumnos contra los 'ceros' en el examen de euskera de la PAU

Protesta de los alumnos contra los 'ceros' en el examen de euskera de la PAUCedida

«Este año ya hemos visto lo que ha pasado. Hay quien habla incluso de una 'caza de brujas', resulta muy llamativo», relata en conversación con este medio. Como colegios, el primer día los profesores de euskera y otros docentes de distintos centros se pusieron en contacto con la Universidad para preguntar qué había ocurrido con estos exámenes calificados con un cero. «Lo que nos sorprendía era la enorme cantidad de ceros concentrados en determinados alumnos. En los tribunales las listas están ordenadas alfabéticamente por apellidos y observamos que los suspensos se acumulaban en tramos muy concretos, correspondientes a tres o cuatro clases específicas», explica.

«Todos teníamos cierta esperanza de que la situación cambiara, pero al día siguiente comunicaron, a través de GAUR, la plataforma con la que la Universidad se comunica con los colegios y los alumnos, que las notas eran definitivas y que todos los ceros del Tribunal 11 se mantenían, salvo en ocho alumnos», continúa. Sin embargo, estos ocho casos figuraban inicialmente como 'no presentados'. «Como el euskera es una asignatura obligatoria, esa situación computaba como un cero. Lo extraño es que nadie conoce a esos ocho alumnos. Nadie sabe de qué colegios son, y eso nos parece bastante sospechoso», expresa Íñigo.

A renglón seguido esgrime que entre los casos evaluados con un cero en la prueba, figuran alumnos con un nivel B2 y C1 de euskera. «Los colegios decidieron presentar una reclamación formal. Paralelamente, nosotros, como alumnos, organizamos nuestras propias acciones. Quiero dejar claro que no actuamos por indicación del colegio», aclara.

Este alumno sostiene que todos los estudiantes han solicitado la revisión de los exámenes y además, van a pedir verlos personalmente: «Queremos comprobar qué criterios de corrección se han aplicado, porque esa es otra de las cuestiones que no se han aclarado. No sabemos cuánto descuentan por las faltas de ortografía, si son dos puntos fijos o si depende del porcentaje de la nota. Tampoco queda claro cómo se valora la coherencia del texto. Han publicado el examen corregido, pero el criterio de evaluación sigue sin entenderse», lamenta.

Insultos y señalamiento

Además del peso de haber obtenido un cero en el examen de PAU de euskera, Íñigo ahora se está enfrentado a una serie de señalamientos públicos y acoso por, precisamente, haber denunciado su situación y la de sus compañeros. «Ayer participé en una entrevista y me pidieron que hablara en euskera. Les advertí de que no tengo el mejor nivel oral y me respondieron que no pasaba nada. Ahora están utilizando esas imágenes para desacreditar nuestra reclamación, diciendo que alguien con mi nivel hablado no puede protestar por haber sacado un cero», explica.

Íñigo, durante su entrevista con Deia

Íñigo, durante su entrevista con DeiaCedida

«Han puesto fotos mías llamándome de todo simplemente por exigir que mi examen se corrija correctamente. Se argumenta que no soy capaz de articular dos frases en euskera, cuando todo el mundo sabe que resulta mucho más fácil escribir y comprender una lengua que hablarla con fluidez. La EITB y ETB tampoco nos han ayudado. Han tratado el asunto desde una posición completamente contraria a nuestra reclamación», denuncia este alumno.

Finalmente, Íñigo cree que esta situación «se está tensando cada vez más». «Mucha gente está muy enfadada en ambos lados. Hay personas que hablan perfectamente euskera y que están totalmente en contra de nuestra reivindicación y nos insultan constantemente», revela.

«No sé muy bien por qué ocurre esto. Esto solo sirve para alimentar el odio que tiene una parte de la población hacia el modelo A y hacia España, y otra parte el odio que tiene otra parte de la población hacia la cultura vasca. La verdad es que nosotros no tenemos ningún tipo de odio a la cultura vasca, pero no nos gusta que se nos imponga excesivamente, que es lo que están haciendo», reivindica este alumno.

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