Milagros Tolón y Adrián Barbón
El plan del PSOE asturiano para que el bable se convierta en el nuevo catalán con ayuda del Gobierno
Desde Vox se ha criticado el acuerdo alcanzado al considerar que «responde a una estrategia para avanzar hacia la oficialidad» de ambas lenguas
El Gobierno va a modificar la normativa estatal que regula las especialidades del profesorado, eliminando una limitación que impedía reconocer las lenguas de las comunidades autónomas con protección legal, en este caso el bable o asturiano, que permitirá a los docentes de esta materia acceder a una plaza estable.
Así lo anunció recientemente la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, tras reunirse en el Ministerio con el presidente de Asturias, Adrián Barbón. «La reforma va a permitir que el asturiano pueda contar con una especialidad docente propia. Es un compromiso del Gobierno con Asturias, la educación y la diversidad lingüística», señaló Tolón.
Desde Vox se ha criticado el acuerdo alcanzado al considerar que «responde a una estrategia para avanzar hacia la oficialidad» de ambas lenguas. En una nota de prensa, la portavoz del grupo parlamentario de Vox en la Junta General, Carolina López, ha asegurado que la medida responde a una estrategia para avanzar en la oficialidad «por la puerta de atrás» y ha cuestionado que la creación de estas especialidades responda a las necesidades del sistema educativo asturiano.
La realidad es que la imposición del asturiano o bable como lengua cooficial en Asturias supondría la antesala de políticas educativas de inmersión lingüística como las que sufren Cataluña, el País Vasco o Galicia, donde el español queda relegado a una lengua secundaria y se potencia encarecidamente la lengua cooficial.
El presidente de Asturias, el socialista Adrián Barbón, ha expresado en numerosas ocasiones su intención de convertir el bable y el eonaviego en lenguas cooficiales del territorio. Recientemente, el líder asturiano aseguró que hará todo lo que esté en su mano para alcanzar un acuerdo para oficializar el bable, que, defiende Barbón, «cuenta con un apoyo mayoritario de la sociedad expresado democráticamente a través de las urnas».
Su objetivo es reformar exclusivamente el artículo 4 del Estatuto de Autonomía del Principado de Asturias, que dicta que «el bable gozará de protección. Se promoverá su uso, su difusión en los medios de comunicación y su enseñanza, respetando en todo caso las variantes locales y la voluntariedad en su aprendizaje». Sin embargo, no lo categoriza como lengua cooficial del territorio astur, como sí ocurre en las citadas comunidades autónomas.
Por otro lado, el presidente asturiano emplazó el pasado 24 de septiembre al Partido Popular, liderado en la región por Álvaro Queipo, a virar su postura sobre la cooficialidad del bable, después de que el propio Queipo utilizase la lengua para comunicarse en el Parlamento la semana anterior.
El PSOE pidió al PP «que suelte sus amarras con la extrema derecha en materia lingüística» y expresó su deseo de «superar las diferencias» y «llegar a un consenso» en torno al asturiano.