La ministra de Igualdad, durante su reunión con un grupo de mujeres en un cabildo feminista en Santiago de Chile, el pasado sábado
Contradicciones de demócratas
Irene Montero defiende «pararle los pies a Putin» pero apoya retirarle las sanciones económicas
La ministra de Trabajo, al igual que otros políticos españoles, pertenecen al Grupo Puebla que instó el pasado 24 de febrero a retirar «las sanciones económicas unilaterales contra Rusia»
Irene Montero aprovechó su desplazamiento a Santiago de Chile con motivo de la investidura del nuevo presidente, para hacer política internacional. «Tenemos un consenso todos los demócratas, no sólo del Gobierno, de que hay que pararle los pies a Putin y de que tenemos que ser capaces de desplegar medidas eficaces de apoyo y de solidaridad con el pueblo ucraniano», afirmó la ministra.
Una pretensión complicada dada su pertenencia al Grupo de Puebla, un lobby que agrupa a la izquierda iberoamericana, y que recién iniciada la invasión rusa de Ucrania lanzó un comunicado pacifista. En el mismo instaba a «abandonar la vía militar» a todas las partes -también a EE.UU. y Unión Europea- y no sólo a Rusia, quien en esos momentos era la única utilizando armas para masacrar el país vecino.
Asimismo, el grupo iberoamericano hacía un llamamiento a retirar «las sanciones económicas unilaterales contra Rusia». Todo ello, por el bien del «equilibrio geoestratégico militar entre Europa y Asia».
La contradicción no sólo afecta a la ministra de Trabajo, sino también a otros «demócratas» españoles que pertenecen al mismo: el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero o la secretaria de Estado de cooperación internacional socialista, Pilar Cancela.