El viaje de Montero a EE.UU.
La normativa de Podemos prohíbe los «gastos superfluos de fondos públicos» en transporte y alojamiento
El partido cambió su código ético al entrar en el Gobierno para permitir que sus miembros hiciesen uso de los coches oficiales
El viaje de la ministra de Igualdad, Irene Montero, a Estado Unidos continúa siendo el foco de las críticas. Los comentarios acerca de su visita afean, especialmente, la crítica continua de su partido, Podemos, a los privilegios de la clase política y a la importancia de cuidar el medio ambiente. Algo que no casa con que la dirigente haya optado por hacer uso del Falcon.
Pero no solo las contradicciones cercan a Montero. El propio código ético de Podemos recoge la «obligación» para sus miembros «de no realizar gastos superfluos de los fondos públicos y de moderar los costes de transporte y de alojamiento».
Esta no es la única mención al transporte que se puede leer en la normativa. La página diez del documento establece que los miembros de Podemos deberán «dar ejemplo haciendo uso de medios de transporte colectivos u otros medios de transporte respetuosos con el medio ambiente». Si bien es cierto que un desplazamiento como el realizado por la ministra no puede hacerse, lógicamente, en bicicleta, Montero podía haber optado por un vuelo comercial como se ha hecho en otras ocasiones por parte de los ministerios.
De hecho, la ministra de Igualdad española también hizo uso del Falcon para viajar por el interior de Estados Unidos. Lo hizo de Washington a Nueva York.
El 'truco' de Podemos
A medida que Podemos ha ido ganando poder, el partido ha ido adaptando su código ético. No ha sido uno ni dos los cambios que han favorecido a los morados que han modificado artículos para poder hacer uso de los beneficios que los políticos, y en especial el Gobierno, disponen.
Un ejemplo de ello es el de los coches oficiales. En sus primeros años, Podemos se comprometió a rechazar el uso de coches oficiales de los que dispone el Ejecutivo. Lo hizo cuando aún no ocupada ningún asiento en el Consejo de Ministros.
Pero su entrada en el Gobierno de coalición cambió las cosas. En su documento ético se puede leer la «obligación a renunciar, por parte de las personas titulares de altos cargos, a la asignación de un vehículo oficial de carácter permanente». Sin embargo, a esta imposición se añade que los miembros de Podemos podrán hacer uso de este tipo de transporte si «los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado así lo recomienden por razones de protección personal». De esta manera, los morados cubren la totalidad del uso del coche oficial que siempre es recomendado por motivos de seguridad por parte de los FCSE.
Algo similar ocurrió con la limitación de sueldo. Si bien en un comienzo esta limitación suponía tres salarios mínimos, los cambios en el partido, y en la economía, derivaron a criterios mucho más opacos en los que se hacían excepciones por hijos a cargo y evitan esclarecer exactamente cuál es el límite en cuestión.