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19 de abril de 2024

El Rey, ante la promesa del ministro Félix Bolaños, auténtico número dos del Gobierno

El Rey, ante la promesa del ministro Félix Bolaños, auténtico número dos del GobiernoEFE

La voz del jefe del Estado

El Rey dará un discurso de trascendencia política ante el Gobierno y las Cortes en pleno cisma social

La importancia de la legislatura que arranca se ha dejado ver estos días en el rostro de Felipe VI. El Rey apareció más serio de lo habitual el pasado viernes, cuando Pedro Sánchez acudió a la Zarzuela para prometer su cargo, y este martes también se limitó a cumplir su papel institucional delante de los 22 ministros del nuevo Gobierno de coalición.
Don Felipe pronunciará en cuestión de días, el miércoles 29 de noviembre, un discurso de alta trascendencia política, en vísperas del cuadragésimo quinto aniversario de la Constitución. Uno que será examinado al detalle y entre líneas. No en vano, los pactos de Sánchez con los independentistas incluyen: una amnistía inconstitucional en opinión de muchos juristas y un futuro referéndum en Cataluña propuesto por el presidente, autorizado por el Congreso y convocado por el Rey. Eso pretende Junts en base al artículo 92 de la Carta Magna, según su acuerdo con el PSOE.
La Mesa del Congreso acordó este martes que el día 29 se celebre la sesión solemne de apertura de la XV legislatura, según confirmaron a El Debate fuentes de la misma. Un acto de gran relevancia institucional que tradicionalmente gira en torno a la intervención del jefe del Estado.
Ésta se producirá en plena tramitación parlamentaria de la proposición de ley de amnistía, que este martes fue calificada por la Mesa del Congreso con el informe favorable del secretario general de la Cámara Baja, Fernando Galindo, que no ha visto en la iniciativa del PSOE «palmaria o evidente contradicción con la Constitución».
Hasta la fecha, Don Felipe ha inaugurado dos legislaturas: la de los años 2016-2019, que empezó con Mariano Rajoy de presidente y terminó con Sánchez tras la moción de censura; y la de 2019-2023, la del primer Gobierno de coalición de la democracia, que puso arrancar gracias a que el PSOE accedió a la exigencia de ERC de crear una mesa de diálogo. Y, en ambos casos, el Rey no rehuyó la actualidad y reivindicó la Constitución, el parlamentarismo, el pluralismo político y el diálogo entre distintos.

Sus discursos anteriores

En su discurso del 3 de febrero de 2020, Don Felipe subrayó: «Tenemos la base más firme con la que España ha contado en nuestra más reciente historia: nuestra Constitución, que ha sido el lugar de encuentro de todos los españoles, de diferentes modos de entender y sentir España, con una inequívoca vocación integradora e incluyente a la vez que respetuosa con nuestra pluralidad y diversidad territorial. Una Constitución que nació del diálogo y el acuerdo, y también para el diálogo y el acuerdo; que nació proyectándose hacia el futuro como un marco político pactado y compartido para el desarrollo de nuestra vida colectiva en plenitud democrática».
Como también: «España no puede ser de unos contra otros; España debe ser de todos y para todos. Así lo ha querido la sociedad española desde hace más de cuarenta años; así lo sigue queriendo y, sobre todo, así lo merece».
Y en su discurso del 17 de noviembre de 2016, poco después de que Carles Puigdemont convocara el referéndum ilegal que finalmente tuvo lugar el 1 de octubre de 2017, Felipe VI afirmó: «El respeto y observancia de la ley y de las decisiones de los tribunales constituye una garantía esencial de la democracia, porque en un Estado de derecho la primacía de la ley elimina la arbitrariedad de los poderes públicos y asegura el ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos. Igualmente, el diálogo y el entendimiento son exigencias de cualquier régimen de libertades. Por ello, el diálogo, dentro del respeto a la ley, es consustancial a la democracia. Un diálogo que debe ser sincero y leal, en el que el autogobierno de nuestras comunidades autónomas preserve las exigencias de igualdad entre todos los ciudadanos y la solidaridad entre todos los pueblos de España».
En el hemiciclo faltarán todos o casi todos los socios de Sánchez, como ya faltaron el 31 de octubre, en el juramento de la Princesa Leonor con motivo de su mayoría de edad. Al menos ERC, Junts, Bildu y el BNG, y puede que también se una al plantón el PNV, que tampoco estuvo el día que la heredera manifestó su compromiso con la Constitución.
Por el contrario, es de prever que el Gobierno esté al completo, incluidos los cinco ministros de Sumar: Yolanda Díaz, Mónica García, Ernest Urtasun, Sira Rego y Pablo Bustinduy. Aunque es muy probable que se ausente buena parte del grupo parlamentario de Díaz.

El papel del Rey

El Debate publicó el lunes un sondeo de Target Point en el que, entre otras cuestiones, los encuestados se pronunciaban sobre el papel del Rey, en medio de la fuerte contestación que está recibiendo la amnistía. En términos generales, el 42 % consideraba que su actuación es la correcta, porque está manteniendo la «neutralidad». Otro 22 % opinaba que Felipe VI debería pronunciarse sobre un tema que afecta al Estado de Derecho y la integridad de la nación española, consagrada en el artículo 2 de la Constitución. Y otro 27 % creía que Don Felipe lo está haciendo «mal», porque debería utilizar los mecanismos a su alcance.
En la encuesta eran los votantes del PSOE y de Sumar los más conformes con la actuación del jede del Estado a este respecto, con un 59 % y 69 % de apoyo a su papel. Por el contrario, el 67 % de los votantes del PP definía la actuación de Felipe VI como regular o mala, y el 79 % en el caso de los de Vox.
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