Un agente de Policía en la entrada de la Audiencia Nacional, donde se ha celebrado el juicio
Los dos jefes del frente de cárceles yihadista son condenados a 7 años y medio de prisión
Los acusados fueron absueltos hasta en dos ocasiones en juicios que tuvieron que repetirse
Dos de los tres yihadistas acusados de formar el llamado frente de cárceles han sido condenados por la Audiencia Nacional a 7 años y medio de prisión por un delito de captación y adoctrinamiento terrorista con la circunstancia agravante de reincidencia. El tercer acusado ha sido absuelto de estos delitos.
Mohamed El Gharbi y a Karim Abdeselam Mohamed tendrán que pagar una multa de 1.800 euros y permanecerán en libertad vigilada por tiempo de diez años después de que cumplan la pena de prisión.
Esta es la tercera vez que se dicta sentencia sobre estos acusados ya que los dos juicios anteriores, celebrados en octubre de 2022 y marzo de 2023, fueron anulados por defectos de forma ya que, según la Fiscalía, los hechos probados en la sentencia no se correspondían con la calificación jurídica de los mismos.
Durante el tercer juicio, celebrado el pasado mes de enero, los investigadores declararon que los acusados habían constituido un 'frente de cárceles' para que los demás presos yihadistas encarcelados en prisiones españolas mantuvieran un vínculo y se preparasen para volver a la actividad terrorista al salir de prisión.
Para ello, establecieron un sistema de entrega de cartas hasta en 20 prisiones españolas a través de terceros presos ya que los acusados se encontraban en el Fichero de Internos de Especial Seguimiento (FIES) y, por lo tanto, se revisaban sus cartas.
A través de esas cartas, daban instrucciones al resto de presos y les conminaban a llevar a cabo el llamado «programa patio» que consistía en salir al patio únicamente para rezar, hacer deporte y leer el Corán sin mezclarse con presos condenados por otro tipo de delitos.
La sentencia destaca que pretendían formar «un grupo compacto que lucharía en favor del terrorismo islámico en cualquier forma y lugar tanto dentro como fuera de prisión».
Igualmente decidieron aleccionar, radicalizar y atraer a nuevos adeptos a su ideario violento mediante la creación y difusión de mensajes y consignas relacionados con los postulados de Daesh.
Mohamed El Gharbi fue detenido el 15 de diciembre por la Policía búlgara cuando trataba de llegar a Turquía para entrar en Siria y unirse a Daesh como combatiente.
Tras su extradición a España desde Bulgaria ingresó en prisión el 23 de enero de 2015 para cumplir una condena de ocho años de cárcel por integración en organización terrorista.
A imagen y semejanza de ETA
El Gharbi coincidió en 2016 y 2018 en la prisión de Estremera (Madrid) con Abderrahmane T., otro de los acusados que permanece huido, y ya hablaron del «colectivo» para agrupar a todos los condenados por terrorismo yihadista e iniciaron una relación epistolar entre ellos y con otros internos a la que se unió Karim Abdeselam.
Además Abderrahmane T. mantenía informado a El Gharbi de la evolución de los que llamaba «frente de cárceles», su reivindicación de agrupar a los «presos políticos islamistas» en un módulo y que se les permitiera salir juntos al patio, "terminología que acogió por su relación en centros penitenciarios con internos condenados por su pertenencia a la organización terrorista ETA, relata la sentencia.
Agrega que Abderrahmane T. llegó a decirle que seguiría en la lucha «hasta conseguir la victoria o el martirio» y Mohamed El Gharbi se ofreció a participar en dicho plan y a buscar el apoyo de otros internos sumándoles a una especie de huelga o protesta colectiva.