Alberto Núñez Feijóo se dirige a Pedro Sánchez en una imagen de archivo en el Congreso
50 medidas frente a 0
El plan contra incendios de Feijóo desbarata la estrategia de Sánchez
La anticipación del PP al presentar 50 propuestas ha hecho saltar por los aires la hoja de ruta del Gobierno. En la Moncloa reconocen que su pacto de Estado es aún «una hoja en blanco»
Hasta en el Gobierno, donde no son nada dados al halago al PP, reconocen que esta vez Alberto Núñez Feijóo ha tenido reflejos con su Plan integral de ayuda, recuperación y prevención para el medio rural y forestal que presentó el lunes y que tendió a Pedro Sánchez en señal de buena voluntad.
Con la política española dominada por los relatos desde hace años, los partidos se saben la máxima: el que golpe primero, golpea dos veces. La anticipación de Feijóo y sus 50 propuestas contra los incendios y sus consecuencias no solo ha pillado con el pie cambiado al Ejecutivo, sino que, además, ha desactivado la operación propagandística que Sánchez preparaba para arrancar la temporada.
El próximo lunes (la fecha no está confirmada oficialmente, pero es la más probable), el presidente tiene previsto celebrar su tradicional acto de inicio de curso en compañía de todo su Consejo de Ministros y presentar en sociedad ese pacto de Estado contra la emergencia climática, del que él y los socialistas llevan las dos últimas semanas hablando sin presentar una sola medida. No porque no quieran, sino porque no las hay.
Desde el equipo del presidente reconocen que, hoy por hoy, ese pacto es «una hoja en blanco». Aunque justifican ese vacío en que, para elaborar un borrador que ofrecer a los partidos, necesitan preguntar a los expertos, y esos expertos se encuentran actualmente «apagando el fuego». «La UME no está ahora para que le preguntemos si necesitan más efectivos y en qué puestos, sino que tiene otras prioridades», resumen las mismas fuentes.
Los tiempos del Gobierno, por los aires
De momento, el Ejecutivo ha dado un único paso en este sentido: este martes Sánchez presidió una reunión de la comisión interministerial para el cambio climático, que será la encargada de canalizar los trabajos. Pero fue un mero formalismo, una primera toma de contacto. La intención de la Moncloa era ir piano, piano: que Sánchez presentara el pacto de Estado la próxima semana y que, después, la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, se reuniera con los grupos parlamentarios para intercambiar propuestas. Pero los tiempos del Ejecutivo han saltado por los aires tras el movimiento de Feijóo desde Génova 13, con el que quiso trasladar a la opinión pública el mensaje de que la planificación contra futuros incendios es urgente. No para pasado mañana.
La reunión de la comisión interministerial de este martes
Así pues, y para malestar del Gobierno, de las únicas iniciativas de las que se lleva hablando desde el lunes son las del PP. La portavoz gubernamental, Pilar Alegría, reconoció ayer a regañadientes desde la sala de prensa de la Moncloa que las estudiarán, puesto que rechazarlas sin más sería tanto como reconocer públicamente que Sánchez no tiene ninguna intención de llegar a un acuerdo con el PP. Que es, por otra parte, lo que opinan los populares. Porque fue lo que sucedió en abril con el pacto contra los aranceles de Donald Trump que negociaron el ministro de Economía y el responsable del ramo en el PP: cuando Carlos Cuerpo y Juan Bravo ya tenían el camino del acuerdo asfaltado, el presidente impuso meter a Junts en la ecuación y obligar a Feijóo a aceptar el pulpo, y todo acabó dinamitado.
«Bienvenidas sean las propuestas del PP y las del resto de grupos», matizó Pilar Alegría ayer en rueda de prensa tras el primer Consejo de Ministros del curso, diluyendo las propuestas de Feijóo entre las que puedan hacer los demás partidos, para que no parezca que solo el PP aporta ideas. Para criticarlas ya estaba el portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, que este martes se mofó: «Pulseras deberían haber tenido algunos para saber dónde estaban durante los fuegos».
El registro de pirómanos y las pulseras telemáticas para estos fue una medida ampliamente debatida y cuestionada este martes por los socialistas y sus medios afines: el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, la calificó de «solución de poco fuste» y la atribuyó al «desconocimiento» de Feijóo sobre la materia; mientras que TVE, El País y la SER entrevistaron a expertos para desdeñarla.
Sin embargo, el plan del PP incluye otras 49 medidas de la más diversa índole. Entre ellas, alivios fiscales, agilización de las ayudas, refuerzo de la UME, incentivar la gestión forestal, activar el mecanismo RESTORE para flexibilizar el uso de fondos estructurales europeos, líneas de financiación y avales para los agricultores y ganaderos y un plan inmediato de demolición, desescombro y limpieza de zonas afectadas.
En privado, fuentes gubernamentales conceden que hay medidas que suenan bien: «Seguro que hay cosas en las que nos podemos poner de acuerdo», afirman. Aunque no está previsto que pase.