La portavoz de Vox en el Parlamento balear, Manuela Cañadas
Vox registra por segunda vez la derogación de la Ley de Memoria balear y pide al PP su apoyo
La formación entiende que la Ley de Memoria balear «atenta contra las libertades más elementales ideológica, religiosa y de pensamiento, y amenaza la libertad de cátedra e investigación»
El grupo de Vox en el Parlamento balear ha registrado la misma proposición para derogar la Ley de Memoria Democrática autonómica que planteó en abril del año pasado, una derogación que se frustró por sus desavenencias con el PP, resueltas en un nuevo pacto que ha permitido al Gobierno regional aprobar los presupuestos de 2025.
«Vox cumple así con los compromisos adquiridos con el Partido Popular en el reciente acuerdo entre ambas formaciones y exige la inmediata tramitación parlamentaria de esta iniciativa», subraya este martes el partido que preside Santiago Abascal en un comunicado.
La eliminación de la Ley de Memoria y Reconocimiento Democráticos formaba parte del acuerdo de legislatura que firmaron PP y Vox para la investidura como presidenta de Marga Prohens al frente de un Ejecutivo en solitario de los populares.
Cuando a mediados de 2024 Abascal anunció la ruptura de los pactos autonómicos con el PP en toda España, Vox obstaculizó e impidió la aprobación de los presupuestos del Gobierno de Prohens, que replicó frustrando con su abstención la derogación de la ley de memoria.
El nuevo entendimiento, que ha permitido al Ejecutivo balear contar con nuevos presupuestos desde principios del pasado mes de julio, contempla otra vez la supresión de la Ley de Memoria, que en 2018 fue votada parcialmente a favor por los populares cuando estaban en la oposición.
La proposición de Vox registrada este martes es idéntica a la que presentó en el Parlamento autonómico el 10 de abril de 2024 salvo en la firma, puesto que la entonces portavoz del grupo, Idoia Ribas, lo ha abandonado y mantiene su escaño como diputada no adscrita. La sustituye Manuela Cañadas.
El texto plantea en una amplia exposición de motivos que «lo sucedido en España entre 1931 y 1945» supuso un «acontecimiento dramático» y señala que la guerra «llevó hasta el paroxismo las dinámicas de enfrentamiento» de la «incesante espiral de violencia» de la Segunda República.
Vox también señala que «un pasado tan complejo y lleno de aristas requiere aproximaciones plurales, desapasionadas y generosas».
«Nunca ha habido un relato consensuado sobre la Segunda República, la Guerra Civil y el Franquismo», lo que representa «una sana riqueza a preservar» para una «sociedad democrática y pluralista», que no puede permitirse que «el poder político fije relatos cerrados», como a su juicio hace la ley que quiere derogar.
Vox entiende que la Ley de Memoria balear «atenta contra las libertades más elementales ideológica, religiosa y de pensamiento, y amenaza la libertad de cátedra e investigación».
La derogación no afecta los procesos de búsqueda de víctimas mortales desaparecidas y exhumación, amparados por la Ley de Fosas, que se mantendrá vigente.