Fundado en 1910

La exmilitante socialista Leire Díez, en el SenadoEFE

Demasiados silencios

El PP pone contra las cuerdas a Leire Díaz en el Senado y ella calla

La exmilitante del PP se niega a hablar de los audios a preguntas del senador Alejo Miranda, con el pretexto de que es un asunto judicializado. El interrogatorio fue muy duro

El portavoz del PP en la comisión de investigación en el Senado sobre el caso PSOE desarmó toda la intervención de Leire Díaz con solo dos preguntas. Fue después de que la exmilitante del PSOE se pasase casi dos horas defendiendo que no es fontanera, que estaba haciendo un trabajo de investigación sobre las cloacas del Estado -las del PP, más bien- y que no trabajaba para Santos Cerdán ni para nadie del partido.

La secuencia, que se puede ver en el vídeo de El Debate fue: «¿Se considera usted periodista de investigación? Sí. ¿Alguna vez ha publicado usted una investigación? No».

Miranda fue muy duro en su interrogatorio, y acusó a Díaz de contar una sarta de «milongas» y de ser una deshonra para el periodismo. «Sus compañeros de profesión la repudian», le espetó, y le leyó algunas opiniones de periodistas de La Sexta, El País, Público y la SER sobre ella y su caso: «Esperpento», «vodevil», «teatrillo»…

También la puso contra las cuerdas al hablar del famoso pendrive que ella entregó al exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, en una reunión en Ferraz. Toda vez que, en el transcurso de su declaración, Díaz se jactó de tener dos millones de documentos y 10.000 audios que prueban la cloaca del PP. Parte de los cuales verán la luz -siempre según ella- en su primer libro, que espera publicar antes de final de año y que ya tiene editorial.

El portavoz de los populares preguntó a Díaz por varias de esas grabaciones y otras reuniones, pero no quiso responder. «No voy a decir nada de lo que está en el pendrive porque está judicializado», repitió en varias ocasiones, dado que ella misma está imputada por cohecho y tráfico de influencias y deberá declarar el 11 de noviembre. «No voy a decirle con quién he estado reunida, son mis fuentes», afirmó también.

Tampoco contestó cuando le preguntaron «con qué autoridad» ofreció un ascenso al guardia civil Rubén Villalba, investigado en el caso Koldo. «¿Le había autorizado el Ministerio del Interior?». Silencio. «¿Tuvo algo que ver la directora de la Guardia Civil?». Esto último sí lo negó, con un «no es verdad».

Y siguió el senador del PP: «¿Formaba parte del equipo de Cerdán? Falso». «¿Cumplía usted misiones encargadas por Ferraz? No». «¿Y por qué le dijo al empresario Hamlyn ‘yo te puedo sentar con la fiscalía’?». Silencio.

Una y otra vez Díaz insistió en que no iba a hablar de los audios publicados por la prensa y defendió su trabajo. «Investigar no es atacar», repitió. «¿Qué derecho constitucional avala que ofrezca beneficios en nombre del PSOE? ¡Ninguno!», preguntó y se contestó el senador del PP.

«¿Cómo se siente usted siendo repudiada por su partido? Ya no es mi partido, es mi expartido. Soy una ciudadana y me importa mucho menos lo que opinen los demás que yo», sostuvo.

Los instantes finales del careo fueron los más tensos. «¿Se va a comer usted todo esto sola? Está usted de lodo hasta el suelo y le van a dejar sola», concluyó el senador popular. «No he extorsionado a nadie en mi vida. Esto solo ha pretendido ser un monólogo, no una comisión de investigación. El PSOE no me ha mandado hacer nada y yo no he extorsionado a nadie. Tengo la conciencia tranquila», remató ella.