Foto de familia durante el acto ‘Orgullo y justicia’ organizado por el Ministerio de Presidencia
Investigación
Sánchez premió a Zapatero como gran jurista por sus leyes LGTBI, su visión económica e histórica y la Alianza de Civilizaciones
El ministro de Justicia condecoró a Zapatero con la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort, patrón de los juristas. El Debate accede en exclusiva al documento que muestra los increíbles «méritos» del expresidente
No se le conoce publicación jurídica alguna y tampoco siquiera un gran currículo como abogado, pero para Pedro Sánchez, José Luis Rodríguez Zapatero se merece la máxima distinción que puede lograr un jurista: la Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort, algo así como el Premio Cervantes de los licenciados en Derecho que solo ostentan glorias en la materia como Francisco Tomás y Valiente o Manuel Aragón.
El Debate publica hoy en exclusiva la documentación que le permitió al Gobierno, a través de Félix Bolaños, equiparar al expresidente socialista con las mayores referencias nacionales en la materia, alegando unos méritos que hasta ahora habían permanecido en secreto y se dividen en tres epígrafes: los que no tienen relación alguna con el Derecho; los que en realidad provocaron perjuicios a la economía española y los que son estrictamente ideológicos.
Y todo ello en medio de una tormenta que hace aún más polémico el reconocimiento de un personaje en el ojo del huracán por el elevado patrimonio logrado tras abandonar la Presidencia; su complicidad con el régimen dictatorial de Maduro; su labor de mediador con Puigdemont en el extranjero o su presunta condición de lobista de intereses de China, Venezuela y Marruecos y la sospecha de que todo ello afecta a las decisiones diplomáticas del propio Pedro Sánchez, cada vez más tibias o cercanas a Caracas, Pekín y Rabat, casualmente.
En todo caso, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, condecoró de forma arbitraria el pasado mes de junio a José Luis Rodríguez Zapatero con la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort, junto al desaparecido Pedro Zerolo, recordado activista LGTBI y dirigente del PSOE también.
El motivo que esgrimió públicamente el Gobierno para regalarle la distinción más elevada de las seis categorías con el nombre del célebre clérigo y jurista catalán cuyo legado procede del siglo XIII, fue reconocer su empeño en la aprobación de la ley del matrimonio igualitario, básicamente.
Según consta en un documento al que ha accedido en exclusiva El Debate, el currículum del expresidente Zapatero utilizado por Bolaños para otorgarle la alta «condecoración para premiar el Mérito a la Justicia», según recoge el artículo primero del Decreto de 2 de marzo de 1945 por el que se regula la Orden de la Cruz de San Raimundo de Peñafort, contiene una relación de hitos vitales no publicados en el BOE del pasado 25 de junio, que solo menciona «los méritos y circunstancias» del expresidente Zapatero, envuelto en una polémica creciente por sus opacas relaciones con la Venezuela de Maduro. El Gobierno de Trump ha llegado a hablar días atrás de cancelarle el visado de entrada en los Estados Unidos.
Los méritos de ZP según Bolaños
Bolaños condecoró a Zapatero con la Cruz de San Raimundo de Peñafort por el currículum político del expresidente, tal y como ha reconocido Alberto Herrera Rodríguez, subsecretario de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, en un documento firmado el pasado 18 de agosto y que obra en poder de este periódico.
Bolaños ha convertido la carrera política de Zapatero en una contribución «al desarrollo del Derecho». Ni es autor de publicaciones de carácter jurídico relevante ni pertenece a entidad o institución que haya perfeccionado la técnica del Derecho y de la Jurisprudencia. Salvo que haber propuesto «la iniciativa internacional de la Alianza de Civilizaciones», que la ONU adoptó como programa oficial en 2007, merezca esa consideración.
Hasta hora la Gran Cruz se había impuesto solo a juristas de reconocido prestigio, a presidentes del Supremo como Carlos Lesmes, o del Constitucional, como Francisco Tomás y Valiente o Juan José González Rivas, e incluso a algunos de los llamados ‘padres de la Constitución’, como Miquel Roca, Pérez-Llorca o Gregorio Peces-Barba. Pero ningún presidente del Gobierno había sido reconocido por el mero hecho de aprobar una ley o simplemente por acometer sus labores de Gobierno
Los méritos respecto serían «las medidas adoptadas en su primer mandato», entre las que se encuentran la Ley de Memoria Histórica, precursora de la de Sánchez, que abrió de nuevo la brecha que se cerró durante la Transición y así volver a colocar al franquismo en el debate político, algo que no ha cesado hasta ahora, y la Ley de Dependencia.
El ministro Bolaños impuso la Raimunda, una de las condecoraciones más importantes del mundo del Derecho con el único soporte documental de un currículum en el que aparecen algunas de las leyes y medidas más polémicas de su mandato, que acabó con la profunda crisis económica que Zapatero se resistió a reconocer durante meses.
Currículum de Zapatero remitido por el Ministerio de Presidencia para justificar su medalla
Quizá por eso llame aún más la atención que se cite como uno de los grandes hitos en su segundo mandato la propuesta de la Ley de Economía Sostenible, «cuyo objetivo fue poner las bases para renovar el modelo productivo español (…) en el marco de la crisis económica internacional», pero que no refleja la realidad de aquellos años, marcados por una crisis económica que Zapatero negó hasta el último momento, pues llegó a decir, en 2008, que España «quizá cuenta con el sistema financiero más sólido de la comunidad internacional», aunque posteriormente tuvo que ser rescatado.
El Gobierno se negó a hablar de crisis hasta mediados de 2009, pese a que la realidad era más que evidente, y apostó por medidas que potenciaban el gasto público y el despilfarro, como el Plan E, que terminó por agravar el problema. De hecho, durante una rueda de prensa para hacer balance del 2009, Zapatero llegó a asegurar que en 2010 se pasaría «de la recesión a la recuperación» y de la «pérdida fuerte» de empleo a una «moderada» para crear empleo neto en la «última parte» del año.
Sin embargo, sus pronósticos fueron fallidos y entre 2009 y 2010 España perdió dos millones de empleos. El déficit público creció a tasas del 11,3% y aquel “sistema financiero más sólido de la comunidad internacional", se situó al borde de la quiebra, por lo que el Zapatero, tras las presiones de la UE y otros organismos internacionales, en mayo de 2010, llevó a cabo el mayor recorte de prestaciones sociales en la historia de la democracia, cuando congeló las pensiones y bajó sueldos públicos, entre otras medidas. Un hecho que coincidió en el tiempo con la Presidencia de turno de la Unión Europea; otro de los logros destacados en el currículum de Zapatero.
Estas iniciativas solo fueron parches insuficientes tras meses de agonía hasta que, por fin, en pleno verano, anunció la convocatoria de elecciones generales, celebradas en noviembre de 2011, que supusieron el mayor descalabro electoral del PSOE hasta entonces, no sin antes realizar una reforma constitucional que aumentó la necesidad de recortes.
Pero, ninguno de estos ‘logros’ aparece en el currículum del expresidente, que solo se limita a relatar, que durante este segundo mandato se alcanzó el acuerdo para la nueva financiación autonómica y en el que «elimina la publicidad de RTVE».
¿Una contrapartida por dar servicio a Sánchez?
Este reconocimiento a Zapatero llega, además, en un momento en el que el expresidente sigue aumentando su protagonismo como sostén del propio Sánchez, que vive sus momentos más complicados en el Gobierno, salpicado por múltiples casos de corrupción y con apoyos cada día más débiles en el Congreso de los Diputados.
Por ello, la sombra de que el presidente ha utilizado esta condecoración como pago por los servicios prestados sigue presente. No en vano, Zapatero no solo se ha convertido en uno de los más fervientes defensores de Sánchez, sino que también es uno de sus emisarios.
Su papel en el exilio forzoso de Edmundo González de Venezuela sigue estando en entredicho, a lo que hay que añadir la mediación entre EE.UU. y Venezuela para dejar libre al asesino de tres personas en Madrid, publicada por este periódico.
Además, el propio Zapatero está en el punto de mira, una vez que el Gobierno de Estados Unidos ha declarado la guerra al llamado ‘Cartel de los Soles’, definido por la Administración de Donald Trump como una organización del crimen organizado conformada por las cúpulas del Ejército y Gobierno venezolano dedicada al tráfico de drogas, en cuya cúspide está el propio Nicolás Maduro. Una definición que el Gobierno de Sánchez no hace suya pese a la exigencia del PP.
A esto hay que añadir que Gobierno estadounidense ha estado recabando apoyos internacionales para esta ofensiva internacional contra el narcotráfico y, evidentemente, no ha contado con España, precisamente por los nexos que mantiene Zapatero con el dirigente chavista, al que incluso podrían investigar a raíz de la investigación abierta en Florida por parte del Gobierno de Trump, y sobre todo después de que éste vendiera a toda prisa su casa de Madrid justo cuando su nombre apareció en un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.
Pero más allá de Venezuela, Zapatero se ha convertido en el gran negociador de Sánchez tras el estallido del caso Cerdán. Con el exsecretario general fuera del partido, acorralado por una trama corrupta, el expresidente ha asumido su papel y se ha transformado en el principal interlocutor entre el Gobierno y Carles Puigdemont, al que ha visitado en varias ocasiones con la única intención de que Junts siga manteniendo con vida al presidente del Gobierno.
Una medalla que no ha salido gratis
El resultado ha sido que Zapatero ha acabado homenajeado en dos ocasiones a lo largo de la semana en la que se publicó la distinción en el BOE, en concreto, el 23 y el 27 de junio de 2025, con el fin de destacar su papel en la reforma legal que cumplía su vigésimo aniversario.
Sin embargo, estos homenajes no han salido gratis a las arcas públicas. Según publicó The Objetive, el primero de los actos, organizado por el Ministerio de Igualdad y encabezado por el propio Pedro Sánchez, costó 36.000 euros, a lo que hay que sumar que la exposición titulada «20 Aniversario del Matrimonio Igualitario» implicó un desembolso de 41.994,02 euros.
Por su parte, el acto 'Orgullo y Justicia', organizado por Bolaños, que sirvió de escenario para imponer la condecoración a Zapatero, superó los 29.000 euros, según Libre Mercado, siendo la partida destinada al catering la de mayor cuantía, casi 15.000 euros.
La Fundación Hay Derecho, que engloba a reconocidos juristas y vela por el correcto funcionamiento de la Administración Pública y el control a los poderes, ha sido muy rotunda al criticar este premio a Zapatero:
«No es solo una provocación, es una farsa institucional. No se trata de cuestionar que haya presidido un Gobierno con actuaciones relevantes, ni que tenga ideas políticas afines al actual, y ni tan siquiera de cuestionar su elenco de «servicios prestados» al actual Ejecutivo y su partido. Se trata de señalar lo obvio de su persona, que es a quien se premia: no es jurista de prestigio, no tiene obra doctrinal, no ha ejercido como abogado de relevancia… entonces, ¿qué méritos jurídicos personales se le reconocen? ¿Cumple alguna de las prescripciones legales que marca tasadamente el artículo 3 del decreto regulador de la distinción?».