Un momento del juicio en la Audiencia Nacional
Un acusado por terrorismo dice que no sabe árabe y que cantaba canciones yihadistas como quien canta a Bisbal
Dos marroquíes han sido juzgados en la Audiencia Nacional por un delito de adoctrinamiento y otro de autoadoctrinamiento
Dos acusados de adoctrinar en la yihad en Melilla han negado que animasen a jóvenes a seguir postulados yihadistas y uno de ellos ha declarado que difundía contenido sin entenderlo, al no saber mucho árabe, y que cantaba canciones de radicalización igual que entonaría una «canción de David Bisbal».
La Audiencia Nacional ha celebrado este lunes el juicio a R.A. y E.O.Z, para los que la Fiscalía pide siete años de cárcel por un presunto delito de adoctrinamiento terrorista y, de forma alternativa, condenas de cinco años por autoadoctrinamiento o de tres por enaltecimiento del terrorismo.
Ambos acusados, de nacionalidad marroquí y que se conocían de vivir en Melilla, han reconocido cantar canciones asociadas al radicalismo yihadista, pero han negado que las empleasen para adoctrinar.
E.O.Z ha alegado que desconoce el árabe clásico y que cantaba estas canciones como haría «con una canción de David Bisbal». Además, ha admitido que publicó en Facebook imágenes de la bandera de la yihad, que considera una «bandera de paz», y ha atribuido a su exmujer otros contenidos, al tiempo que ha dicho no recordar tener contenido belicista almacenado en su móvil.
Una «yihad buena»
Practicaba, según ha declarado, una «yihad buena», una «yihad de palabra» que consiste en «combatirte a ti mismo para ser un buen musulmán».
Por su parte, R.A, que sí entiende el árabe, ha sostenido que se aprendía de memoria estas canciones de radicalización porque le gustaba el ritmo, no por su contenido, y ha negado acoger a jóvenes en su casa para instruirles en el terrorismo yihadista, argumentando que únicamente les daba cobijo cuando perdían el empleo.
La defensa de ambos acusados ha argumentado que sus representados «no ensalzaban» la yihad, sino que solo pedían que «Alá los libere».
En cambio, la Fiscalía sostiene que ambos acusados publicaron contenido a favor de organizaciones terroristas islámicas en redes sociales desde al menos 2015 y que adoctrinaron a jóvenes residentes en Melilla para que se unieran a las filas del Daesh.
Los dos acusados formaban parte de un grupo de Facebook llamado 'La Cañada de la Muerte', donde publicaron contenidos de «enaltecimiento» a la yihad, así como vídeos de apoyo a detenidos por terrorismo yihadista.
En estos vídeos e imágenes se incitaba a realizar la yihad y también se glorificaba a terroristas yihadistas condenados en la Audiencia Nacional, según ha declarado el agente de la Policía Nacional encargado de la instrucción, que ha hablado además de una progresión en la radicalización y de contenidos también en Telegram o WhatsApp.
Por ejemplo, ha destacado los PDF con libros yihadistas y de incitación a la violencia que E.O.Z enviaba a su sobrino de 12 años y que este acusado ha dicho no haber leído previamente.