Pedro Sánchez, durante su intervención conjunta ante la prensa en el MED9 en Eslovenia
No solo Trump
Sánchez suma detractores entre los aliados de España por su racanería con el gasto en Defensa
El presidente defiende desde Eslovenia que la lucha contra el cambio climático puede computar en las estadísticas de la OTAN, en vísperas de una reunión del Consejo Europeo que será clave
Europa entera preocupada por la tensa reunión que mantuvieron el pasado viernes en la Casa Blanca, Donald Trump y el presidente de Ucrania y Pedro Sánchez hablando del tiempo. Literalmente, porque el presidente del Gobierno llevó ayer a Portoroz, en Eslovenia, su propuesta para acabar con el cambio horario en Europa. «El 84 de la población europea está a favor», defendió.
Allí se reunieron este lunes los líderes de Chipre, Croacia, Eslovenia, España, Francia, Grecia, Italia, Malta y Portugal en la cumbre del MED9, los países de la UE con más vinculación con el Mediterráneo, que representan la mitad de la población de la Unión. El encuentro, en el que también participaron la presidenta de la Comisión Europea y el Rey Abdalá de Jordania, debía servir como antesala del Consejo Europeo que el jueves se celebrará en Bruselas para discutir sobre las sanciones a Rusia, la ayuda a Ucrania, el presupuesto de la UE y el aumento de las capacidades de defensa de los países miembros, que pasa por mayores inversiones.
Sin embargo, en la comparecencia conjunta de todos ellos, Sánchez se salió del guion y acabó haciendo alarde, otra vez, de su postura disonante sobre el gasto en defensa. Delante del francés Emmanuel Macron, del italiano Antonio Tajani y del griego Kyriakos Mitsotakis, entre otros dirigentes, el presidente español defendió: «El Gobierno de España lo tiene claro. Efectivamente, se pueden contabilizar algunas de estas políticas contra la emergencia climática vinculadas con la seguridad y la defensa». También recordó que el 13 % del plan de rearme español de 10.471 millones de euros aprobado por el Ejecutivo en primavera para cumplir con el 2 % del PIB este año corresponde a ese tipo de partidas.
Nadie le replicó durante la rueda de prensa, pero en la Comisión Europea y en la OTAN existen muchas reservas a esa teoría de Sánchez, que ya es visto como el gorrón de la Alianza Atlántica. Y no solo porque se lo recrimine el presidente norteamericano cada vez que tiene ocasión. Este lunes, en Barcelona, el ministro estonio de Defensa, Hanno Pevkur, instó a España a gastar más y cuestionó esa versión del Ejecutivo de Sánchez de que invirtiendo el 2,1 % va a alcanzar los mismos objetivos que otros países miembros con un gasto del 5 % en el horizonte de 2035. «Debemos estar preparados para disuadir a Rusia y responder si es necesario. Y para estar listos, necesitamos más inversiones. No es posible aumentar la preparación sin más dinero», señaló a Efe.
Días antes que él, el ministro de Defensa de Suecia, Pål Jonson, también recriminó a España su tacañería. «Creo que España y los demás aliados son conscientes de que ahora es el momento de invertir en Defensa», sostuvo. La semana pasada, el influyente medio Político definió a Sánchez como el miembro «más díscolo» de la OTAN, en una información en la que diversas fuentes diplomáticas dejaban claro que el malestar con España no viene solo de Trump, sino también del resto de los aliados.
Una circunstancia que la ministra de Defensa y su número dos han intentado desmentir en los últimos días. Según Margarita Robles, no puede haber dudas del compromiso de España con la OTAN, y menos aún en lo que respecta a Ucrania. «La contribución española es práctica, útil y en tiempo y se centra en capacidades solicitadas por Ucrania sobre la base de sus necesidades», sostuvo el pasado jueves en una reunión de ministros de Defensa de la OTAN; tras la que también acusó a la prensa española destinada en la Casa Blanca (no dio nombres, pero se refería al corresponsal de ABC y COPE, David Alandete) de preguntar «de forma permanente» a Trump por la postura de España, hasta enfadarlo tanto que quiere subir los aranceles a las importaciones.
«España es el octavo país de la OTAN en cuanto a gasto en defensa. Pero es el cuarto país en cuanto a lo que aporta en capacidades operativas, participación en misiones, operaciones y actividades aliadas, y esto es gracias a la inversión financiera. Así, España cumple plenamente con sus compromisos con la OTAN», recordó un día después la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce.
El encuentro del jueves en Bruselas será clave para pulsar él los estados de ánimo de los socios respecto a Sánchez.