Fotogramas del vídeo publicado en las redes del Partido Popular
ETA, corrupción y falso feminismo: el vídeo del PP que deja sin réplica al Gobierno
El PP publica un vídeo en el que Ester Muñoz, arremete contra Pedro Sánchez, Bildu y el «feminismo de márketing» del Gobierno, rescatando su «lapsus» sobre la corrupción
El Partido Popular difunde en sus redes sociales un vídeo que recopila los momentos clave de la intervención de la portavoz del grupo en el Congreso, Ester Muñoz, contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpuruan, entre otros. En la publicación, se puede ver a la diputada recriminando que el Ejecutivo haya permitido que «la mujer que señalaba desde su periódico a gente en España para asesinarla haga estos discursos en esta Cámara». «¡Qué asco!», exclama Muñoz, en referencia al pasado de Aizpurua como periodista del diario Egin, considerado el «comando de papel» de ETA.
El vídeo intercala imágenes de la dirigente abertzale con miembros de la organización terrorista y declaraciones de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, afirmando que los populares «manosean a las víctimas de ETA». En respuesta, Muñoz subraya que «la democracia se respeta y a los muertos por la libertad de España también», una frase que provoca una ovación entre los diputados de su bancada.
En otro momento, la portavoz popular cita el «lapsus» de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien afirmó en el Senado que «queda Gobierno de corrupción para rato». Muñoz utiliza esas palabras para acusar al Ejecutivo de estar «rodeado de escándalos» y de sobrevivir «a base de chantajes o de que no gobierne la derecha». La popular sostiene que «el PSOE sobrevive en la agonía» mientras «los españoles esperan soluciones».
La popular también acusa al Gobierno de «usar a las mujeres» para sus fines políticos, denunciando que el feminismo que promueve Sánchez es «puro márketing vacío». Recuerda los casos de dirigentes socialistas vinculados con la prostitución y el fracaso de medidas contra la violencia de género, como las pulseras antimaltrato. «Nos usaron para portar la falsa bandera del feminismo», sentencia antes de concluir: «No me va a dar ninguna lección».