Un agente de la Guardia Civil, de espaldas, de pie junto a un vehículo oficial
La Guardia Civil investiga a 15 personas por estafar 393.000 euros con mensajes SMS y llamadas de teléfono
Los agentes identificaron al menos a ocho sociedades utilizadas para el blanqueo de capitales y analizaron 17 cuentas bancarias en España y otros países extranjeros para el movimiento del dinero defraudado
La Guardia Civil ha llevado a cabo tres operaciones que se han saldado con quince personas investigadas en varias provincias –sobre todo en Zaragoza– por estafar unos 393.000 euros con las técnicas de smishing –enlaces a través de SMS–, vishing –simulación de identidad a través de llamadas telefónicas y correo electrónico–.
En la primera operación se descubrió una estafa de 368.000 euros a una empresa en la capital aragonesa cuando recibió un mensaje en el que le solicitaban reactivar las claves de acceso a su banca online a través de un enlace que los redirigía a una página web falsa pero idéntica a la oficial. Los estafadores obtuvieron las claves de acceso y con ellas realizaron transferencias a cuentas de dos sociedades mercantiles controladas por la red criminal, quienes utilizaban múltiples cuentas bancarias y sociedades para dificultar el rastreo de la policía.
Los métodos usados por la banda se remitían a transferencias, uso de tarjetas de crédito para extraer dinero en metálico o transferencias a entidades financieras del extranjero. En el desarrollo de la investigación se detectó una organización delictiva compuesta por 13 personas que operaban desde Murcia, Madrid y Alicante, a quienes se les imputan delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
Otras estafas de la banda
La segunda operación descubrió una estafa de 7.500 euros iniciada tras la denuncia de un ciudadano que había detectado 24 cargos no autorizados en su cuenta bancaria realizados en distintos comercios de España y Europa.
La última investigación desarrollada a la vez que las anteriores tuvo su origen tras una denuncia por parte de una empresa zaragozana que fue víctima de una estafa por valor de más de 18.000 euros. En este caso, los delincuentes modificaron la cuenta bancaria de facturación de una empresa con la que la sociedad perjudicada mantenía una relación mercantil y lograron que esta última entidad efectuase la transferencia a una cuenta controlada por los ciberdelincuentes.