MADRID, 30/10/2025.- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia ante la comisión de investigación del caso Koldo, este jueves en el Senado. EFE/Mariscal
Comisión de Investigación
Sánchez sortea las preguntas jurídicas más comprometidas en el Senado por temor a ser imputado
El presidente del Gobierno, citado a petición del Partido Popular, evitó responder de forma directa o detallada sobre 15 cuestiones, las más delicadas para las causas abiertas en los tribunales contra la corrupción que le salpica
¿Se avergüenza de Ábalos, Koldo y Cerdán?. ¿Dónde vivía su hermano? – tras haber tenido un lapsus inicial en el que afirmó que en Elvás–. ¿Dónde está la oficina de la gerencia del PSOE?. ¿Cuándo y cuánto cobró en metálico del PSOE?. ¿Se ha reunido con el exgerente del PSOE en Moncloa?.¿Cuándo se enteró de las actitudes de Ábalos?.¿Habló con Delcy Rodríguez de su ‘visita’ a España?¿Tuvo que ver Zapatero con el rescate de Plus Ultra?. ¿Cómo conoció a Aldama?. ¿Tiene mensajes con Aldama y Koldo?¿Se sometería a un careo con Ábalos y Aldama?.¿Es el juez Peinado un «facha con toga» y un prevaricador como han afirmado otros ministros?. ¿Pertenece la Complutense a la 'fachosfera'?. ¿Estaba enterado de los movimientos de Leire Díez?.¿Le preguntó a Óscar López y a Antonio Hernando por qué preguntaron por las saunas de su suegro?.
Un total de quince preguntas que el presidente del Gobierno evitaba responder de forma clara y directa durante su comparecencia de este jueves en el Senado, citado por el Partido Popular, en el marco de la Comisión de Investigación abierta contra la corrupción del denominado 'caso PSOE' que investigan, judicialmente, la Audiencia Nacional para los no aforados, y el Supremo para los que sí lo son. Precisamente, el temor a resultar imputado, o como mínimo formalmente llamado a declarar, por alguna de sus afirmaciones, hizo que Pedro Sánchez esquivase ayer las cuestiones más comprometidas con evasivas o inconcreciones.
Sánchez preparó su interrogatorio, que se prolongó durante más de cinco horas, asesorado más allá del «fango» y los «bulos» como única respuesta que, en lo político, proporciona habitualmente tanto él como su Gobierno para los asuntos más comprometidos.
De hecho, su posición superficial en las materias en las que hay lagunas evidentes y su recurrente «no me consta», como fórmula indeterminada para sortear los asuntos de su ex ministro y número tres nen el partido José Luis Ábalos, o el del sucesor de éste en el cargo, Santos Cerdán, respondieron, sin hacerlo, a una táctica más procesal que parlamentaria. El temor a ser imputado por falso testimonio o, incluso, ser requerido por alguno de los tribunales que investigan a su entorno más cercano, tanto familiar, como político.
Los populares llamaron la atención sobre cómo «en más de 40 ocasiones», Sánchez recurrió a fórmulas «evasivas» como «no me acuerdo» o «no me consta», que fueron 18, en total. A ellos habrían de sumarse 11 «no lo sé»; 7,«no tengo constancia»; 6,«no recuerdo»; 3,«no sabría decirle»; 5,«desconozco»; y, 2,«no tengo conocimiento», según señalaban al término del interrogatorio fuentes de la oposición.