La portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, en una rueda de prensa
Vox se desvincula de Revuelta y no opina sobre las acusaciones de desvío de fondos
La asociación juvenil, que se dio a conocer hace dos años en las protestas en Ferraz contra Pedro Sánchez, se ha visto envuelta en una polémica este fin de semana tras las denuncias y dimisiones de varios de sus miembros
La portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, ha desvinculado este martes a su formación de la asociación juvenil Revuelta asegurando que no forma parte del partido, y que, por lo tanto, no puede opinar sobre «las desavenencias o vicisitudes» de esta organización. Así ha respondido en rueda de prensa desde la Cámara Baja tras ser preguntada por las acusaciones que han lanzado varios miembros de esta asociación sobre un presunto desvío de fondos, que ha generado una polémica en redes sociales este fin de semana.
Revuelta apareció en 2023 y se dio a conocer en las protestas que se convocaron entonces contra Pedro Sánchez frente a la sede del PSOE en Ferraz y en varias ciudades de España. Se la ha relacionado con Vox como una especie de juventudes del partido; sin embargo, desde la formación de Santiago Abascal trasladaron en su momento que Revuelta nace fuera de Vox y no es un satélite de este, si bien comparten planteamientos y objetivos, y desde el partido hasta ahora les habían venido respaldando en sus convocatorias.
En los últimos días, exdirigentes de la organización difundieron comunicados a través de sus redes sociales en los que la acusan de falta de transparencia y ponen en cuestión el destino de los fondos recaudados. Uno de ellos, Arturo Villarroya, asesor de Vox en Bruselas, ha acusado al presidente de Revuelta, Jaime Hernández, y a personas de su entorno de haber «acaparado todo el poder de decisión con absoluta opacidad hacia el resto de miembros» de la dirección, así como de haber «arrastrado a Revuelta de manera progresiva y deliberada hacia un distanciamiento político y personal contra Vox por intereses personales», recoge su comunicado. En él traslada que ha presentado junto a otro exmiembro de la organización, Javier Esteban, una denuncia ante la Fiscalía «por presuntas irregularidades graves, posible estafa en el destino de fondos y en el cobro de cuotas de afiliación sin derechos asociados».
También se ha pronunciado Elsa Almeda, exportavoz de esta asociación juvenil, que ha señalado que «las dudas razonables sobre la gestión interna, incluida la información relativa al uso de recursos y donaciones, no pueden ser ignoradas ni minimizadas» y que la respuesta a sus exigencias de transparencia fue «un cierre total en banda». Y ha acusado a una «minoría muy reducida» de haber concentrado «un control excesivo» sobre la asociación.
Por su parte, Revuelta lanzó un primer comunicado en el que señala que «desde hace meses ha sido objeto de intentos de injerencia por parte de personas vinculadas profesionalmente a Vox» para, según dice, apropiarse de la organización e influir en sus decisiones. «Al no lograrlo, algunas de esas personas han optado por difundir acusaciones públicas inciertas destinadas a intentar erosionar nuestra credibilidad, por orden de los de arriba. Todo ello responde a una estrategia conocida: destruir lo que no pueden controlar», sostiene.
La asociación recalca que esa «falta de transparencia» que reprochan es su negativa a «entregar documentación confidencial para ser utilizada por estructuras partidistas» y que han destinado todos sus recursos a acciones asociativas como ayuda en catástrofes como la dana o movilización social, explica. El presidente, Jaime Hernández, ha señalado que las acusaciones lanzadas son «completamente falsas», y que está en marcha una auditoría solicitada, según ha trasladado, antes de que «estos ataques comenzaran» para que se vea dónde ha ido el dinero, y ha asegurado que la organización va a seguir activa.