El empresario Víctor de Aldama
Koldo pide al Supremo que Aldama también pague la fianza con su «exuberante capacidad económica»
El exasesor de Ábalos solicita que se abra responsabilidad civil también para Aldama, de quien dice que «se autodefine como 'empresario de éxito' y a quien ya se le incautó un vehículo de alta gama»
El exasesor ministerial Koldo García ha pedido al Tribunal Supremo (TS) que reclame también, como a él y al exministro José Luis Ábalos, una fianza al empresario Víctor de Aldama ante el juicio por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia, dada su «exuberante capacidad económica y solvencia material».
Mediante un escrito al que ha tenido acceso Europa Press, la defensa de Koldo incide en que son tres los acusados en el juicio, «siendo la responsabilidad civil solidaria entre todos ellos».
Y advierte de que «parece desprenderse» que «únicamente se van a incoar piezas de responsabilidad civil frente a los acusados que están en prisión», en alusión a Koldo y Ábalos, que se encuentran desde el pasado 27 de noviembre en la cárcel madrileña de Soto del Real por orden del magistrado instructor, Leopoldo Puente.
Por ello, el exasesor de Ábalos solicita que se abra responsabilidad civil también para Aldama, de quien dice que «se autodefine como 'empresario de éxito' y a quien ya se le incautó un vehículo de alta gama».
Koldo apunta a «una palmaria y flagrante asimetría financiera entre los encausados», señalando que tanto él como Ábalos «adolecen de una situación de precariedad económica que les impide, de forma pública y notoria, sufragar los honorarios de su defensa técnica o atender las cargas hipotecarias de sus viviendas habituales».
Mientras que, según contrapone su defensa en el escrito, «Aldama ha hecho gala de una exuberante capacidad económica y solvencia material».
El exasesor añade que, según informaciones periodísticas, Aldama «acredita un alto nivel de vida incompatible con una situación de embargo o limitación de recursos».
Al respecto, indica que el empresario realizó, durante un viaje a Ibiza, un «despliegue de gasto suntuario» que incluyó el uso de un jet privado, el arrendamiento de una villa de lujo, la disposición de vehículos de alta gama y pagos en restaurantes y comercios de lujo, que «arrojan importes manifiestamente elevados».
«Todo ello constituye un indicio racional de una solvencia patrimonial suficiente para garantizar las eventuales responsabilidades civiles derivadas del proceso», concluye.
El Tribunal Supremo dio este lunes cinco días de plazo al exministro de Transportes y a su exasesor ministerial para que depositen cada uno una fianza de 60.000 euros en cualquiera de las formas admitidas, avisándoles de que si no lo hacen les embargarán «bienes de su propiedad en cantidad suficiente para cubrir la suma reclamada, debiendo acreditar su insolvencia caso de que carezca de metálico o bienes susceptibles de embargo».
La Fiscalía pide 24 años de prisión para Ábalos, 19 años y medio para Koldo y 7 años para de Aldama. Por su parte, las acusaciones populares, lideradas por el PP, reclaman 30 años de cárcel para el exministro y su exasesor, mientras que para el empresario solicitan la misma pena que el Ministerio Público.
En sus escritos de defensa, tanto Ábalos como Koldo han defendido su inocencia, asegurando que no cometieron ningún delito en la presunta trama de mascarillas por la que serán juzgados junto a Aldama, que ha reconocido los delitos de los que se le acusa a cambio de una petición menor de condena en el juicio, que prevé celebrarse en los próximos meses.