Pedro Sánchez y Yolanda Díaz, en una imagen de archivo en el Congreso
Otro «sapo» para Yolanda Díaz
El sinsentido de Sumar: pretende tumbar en el Congreso la bonificación a los caseros que aprobará en el Consejo de Ministros
Salvo que el socio minoritario abandone antes el Gobierno, algo harto improbable, sus cinco ministros participarán en la decisión de un órgano colegiado como lo es el Consejo de Ministros
La bonificación del 100 % en el IRPF que Pedro Sánchez anunció este lunes para los propietarios que no suban el alquiler a sus inquilinos cuando venzan los cinco años de contrato cayó como un jarro de agua fría en Sumar. Los de Yolanda Díaz albergaban alguna esperanza, aunque no demasiadas, de que el presidente del Gobierno atendiera su propuesta de ampliar tres años más esos contratos para impedir que algunos caseros aprovechen la burbuja inmobiliaria para pedir rentas desorbitadas. Pero no fue así.
El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, anunció ayer que Sumar no apoyará la medida del PSOE, que la ministra de Vivienda elevará al Consejo de Ministros bajo la fórmula de un real decreto ley. «Es una fórmula que nosotros no compartimos. La prórroga de los alquileres tiene que ser un derecho de las familias españolas. No puede ser una opción y, sobre todo, no puede ser un premio a los caseros en este país. Por tanto, en los términos en los que se ha anunciado esta medida no va a contar con nuestro apoyo», sostuvo Bustinduy.
Pero, ¿cómo va a cumplir el socio minoritario su palabra, si forma parte del Consejo de Ministros que ha de dar luz verde a ese decreto ley? La nueva norma no irá al Consejo de Ministros de este martes, según informa la Moncloa, pero sí próximamente. La Ley del Gobierno (1997) establece en su artículo 5 que el Consejo de Ministros es un «órgano colegiado del Gobierno», que tiene entre sus funciones «aprobar los reales decretos leyes y los reales decretos legislativos». Los aprueba el Consejo de Ministros en su conjunto, no una parte sí y la otra parte no. Así que, en ese ámbito, la vicepresidenta Díaz y los otros cuatro ministros de Sumar -Mónica García, Sira Rego, Pablo Bustinduy y Ernest Urtasun- no pueden hacer mucho. Salvo en el hipotético caso, altamente improbable, de que el socio minoritario decidiera salirse del Gobierno antes de apoyar tal cosa.
El siguiente paso de este o cualquier otro real decreto ley es su convalidación por el Pleno del Congreso en los 30 días siguientes a su aprobación. ¿Acaso la intención de Sumar es tumbarlo en la Cámara Baja una vez que el Consejo de Ministros, incluidos los suyos, le dé luz verde? Eso parece, pero suena estrambótico.
El presidente del Gobierno confió ayer en que Sumar acabe apoyando esta medida en el Congreso, «pese al debate» abierto. Pero lo cierto es que Sánchez ha puesto en una situación muy complicada a sus socios en el Ejecutivo, que pretenden hacer de la vivienda su seña de distinción del PSOE y el banderín de enganche para su electorado.
En esta legislatura, Sumar ha tenido que tragarse varios sapos en el Consejo de Ministros para seguir dentro. Entre ellos, el plan millonario de rearme que Sánchez aprobó en abril de 2025 sin pasar por el Congreso, dotado con 10.471 millones de euros. Y el salvoconducto que el PSOE ideó para aprobar un embargo total de armas a Israel que, en realidad, el Gobierno pudiera saltarse cuando le conviniera.
En octubre, Sumar redactó un real decreto ley con medidas para intervenir el mercado del alquiler sin ponerlo en conocimiento del ala socialista del Gobierno, lo que provocó el enfado del PSOE, que es el socio que tiene las competencias en vivienda. Ahora, Sánchez se la ha devuelto con creces a Díaz.