El expresidente de Red Eléctrica de España y exministro, Jordi Sevilla
Jordi Sevilla ve al PSOE como un Titanic y adula a Sánchez: «Creo que es un tipo excepcional»
El exministro ensalza la figura del líder del partido tras publicar un manifiesto con el que busca que el «PSOE recupere un proyecto autónomo»
El exministro Jordi Sevilla publicó un manifiesto con el que buscaba promover un debate crítico dentro del PSOE frente al «callejón sin salida» al que le han llevado Pedro Sánchez con las políticas de «crispación», de bloques enfrentados y la dinámica «sanchismo-antisanchismo». Lejos de mantener una postura crítica hacia el líder del Ejecutivo, Sevilla ha querido cubrirse las espaldas y en una entrevista con el diario El País ha mostrado la deriva del Partido Socialista y ha ensalzado a Pedro Sánchez.
Así, el exministro ha comentado que el presidente del Gobierno «es un tipo excepcional, que entendió muy bien los nuevos tiempos y ganó dos veces las primarias contra todo el aparato oficial de sabios y listos expertos, grandes popes que se equivocaron radicalmente».
Asimismo, recalca que «tuvo el acierto de renovar el partido. Otra cosa es que llegado a ese punto tuvo la tentación de apropiarse de los órganos del partido y de convertirse en el césar del partido».
Preguntado sobre si el sanchismo es el culpable del auge de la ultraderecha, Sevilla remarca que él no es antisanchista. «Conozco a Sánchez, le tengo mucho aprecio, mucho respeto, simplemente no estoy acuerdo con algunas de las decisiones que ha tomado y que me parecen perjudiciales para el PSOE», subraya Jordi Sevilla.
Sobre la deriva del PSOE como si fuese el Titanic, el exministro explica que no hay que forzar las máquinas. «Vamos a una España en la cual la extrema derecha crece, el PSOE decrece y las minorías se están imponiendo. Con el actual rumbo político no podemos ir a las elecciones generales sin sufrir las mismas consecuencias y resultados que el hundimiento del Titanic», apunta Sevilla.
El economista y exministro de Administraciones Públicas de España Jordi Sevilla
El manifiesto busca que «el PSOE recupere un proyecto autónomo, socialdemócrata, de cambio, ilusionante, mayoritario, centrado en los problemas de los ciudadanos y abierto a consensos democráticos con sus adversarios políticos en cuestiones de Estado».
El documento llama «a quienes se sienten socialdemócratas dentro y fuera del PSOE, a quienes creen en una izquierda democrática fuerte, alejada de los radicalismos estériles, a quienes aspiran a una España cohesionada y justa, a sumarse a esta iniciativa cívica y política».
Además, defiende la creación de un proyecto que se sienta más «hijo de la transición y de la Constitución, que nieto de la guerra civil y la dictadura franquista».
El manifiesto indica que «el hartazgo ciudadano no se vence con más ruido, ni con más miedo, sino con más política útil de verdad», y que «la ciudadanía no demanda relatos épicos ni batallas simbólicas; demanda soluciones prácticas, estabilidad vital, oportunidades de progreso y protección social efectiva».
El exministro de Administraciones Públicas de España Jordi Sevilla, durante una entrevista para Europa Press
Así pues, relata que «a los extremismos no se les derrota imitándolos, sino ofreciendo un proyecto democrático superior». «La socialdemocracia no es una herencia del pasado: sigue siendo la mejor herramienta para construir futuro», zanja el documento.
Además, apunta que en tanto que «los socios parlamentarios y de gobierno, imprescindibles para mantenerse en ese Gobierno, no le dejan, mientras le obligan, a veces bajo chantaje, a aprobar medidas que poco o nada tienen que ver con una agenda socialista para España».
«Se trata, pues, de una alianza asimétrica que no consigue evitar el aumento de la extrema derecha en nuestro país. Y todo ello puede y debe hacerse en diálogo, cooperación y discusión con los agentes económicos y sociales», apostilla.
El texto promovido por Sevilla afirma que «este nuevo tiempo reclama una nueva generación de acuerdos capaces de conciliar el reconocimiento de la diversidad profunda con los principios de justicia social y territorial». Todo ello, «para situar» el «actual modelo de gobernanza, aún incompleto y disfuncional, en un nivel de desarrollo más adecuado para este momento histórico».