Captura Imágenes de la búsqueda de evidencias que puedan servir para la identificación de víctimas e investigación del accidente ferroviario
Tragedia ferroviaria
Todo lo que se sabe del accidente y los 20 segundos claves que impidieron activar el frenado de emergencia
Ayer por la tarde, a las 19:45, un tren 6189 Iryo, que salió de Málaga con dirección Madrid, descarriló a la altura de Adamuz, en la provincia de Córdoba. Al hacer eso, invadió la vía contigua e impactó con un Alvia 2384 que había salido de Madrid con dirección Huelva. Hasta el momento, se sabe que la tragedia ha provocado la muerte de 39 personas, mientras que otras 152 se encuentran heridas, 12 de ellas en la UCI.
¿Por qué se ha producido este accidente? Muchos informes ya apuntan a los avisos realizados en los últimos meses sobre el mal estado de las vías, temblores en las mismas, maquinistas quejándose y discrepancias sobre si es adecuado llegar a los 350 kilómetros por hora, como quiere el ministro de Transportes, Óscar Puente. Un Puente que, en su rueda de prensa en la madrugada de este lunes, ha afirmado que todavía «se desconocen» las causas del accidente y que la tragedia «es tremendamente rara». El Debate ha podido hablar con un trabajador de Renfe que afirma que el siniestro pudo originarse por un fallo de soldadura en uno de los carriles de cambio de vía.
«Hasta que la CIAF (la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios) no pase por ahí, no se podrá confirmar, pero todo apunta a que la aguja se partió cuando pasaba el Iryo», añade esa fuente.
Otra de las incógnitas del accidente es a qué velocidad iban los trenes en el momento que descarrilaron. Según ha asegurado el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, «el accidente de tren ocurrido ha sido por un fallo humano. Estaban ya en la curva de frenado, uno a 205 kilómetros/hora y otro a 210 kilómetros/hora. Es un tramo de 250 kilómetros/hora. El propio sistema impide superar esa velocidad», precisó Fernández Heredia, que también señaló que «la causa tiene que estar en otra cosa».
Una de las grandes claves del accidente es que transcurrieron 20 segundos desde que el primer tren descarriló hasta que impactó con el segundo, lo que habría impedido al conductor del Iryo activar el sistema de frenado de emergencia. «Al parecer el intervalo de tiempo entre un tren y otro que se cruzaban en sentido contrario ha sido de 20 segundos. Existe un sistema de seguridad de la vía que hace que, cuando un obstáculo está en la misma, se bloquea el surco e impide la circulación y ordena el frenado de emergencia al tren, pero el tiempo transcurrido ha imposibilitado que actúe el mecanismo», ha afirmado el presidente de Renfe.
Agente de Criminalística de la Guardia Civil en la zona del accidente ferroviario en Adamuz
Mientras tanto, numerosos especialistas se encuentran sobre el terreno intentando ayudar a los supervivientes y esclarecer las causas de la tragedia. Se ha movilizado la Unidad Militar de Emergencias (UME), más de 200 efectivos de la Guardia Civil, miembros de Seguridad Ciudadana, Tráfico, Grupos de Reserva y Seguridad (GRS), y la Junta de Andalucía ha desplazado a la zona a varios forenses. También hay cuatro unidades del Dispositivo de Cuidados Críticos y Urgencias (DCCU), seis UVIs móviles del 061, dos UVIs de transporte de críticos Ambulancias convencionales, de transporte programado y de Cruz Roja, además de una quincena de vehículos y algunos helicópteros para apoyar las labores sobre el terreno.
La Guardia Civil también ha habilitado cinco puntos de recogida de muestras de ADN para los familiares directos de las víctimas del accidente, a fin de facilitar la identificación de los cadáveres.
La compañía ferroviaria Iryo ha habilitado un teléfono, el 900 001 402, para atender a los afectados por el accidente