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Óscar Puente, durante la rueda de prensa junto al director de Tráfico de Adif, Ángel García de la Bandera (d), y al director de Operaciones de Renfe, José Alfonso Gálvez (i)

Óscar Puente, junto al director de Tráfico de Adif, Ángel García de la Bandera (d), y al director de Operaciones de Renfe, José Alfonso Gálvez (i)EFE/ Kiko Huesca

Accidente ferroviario en Adamuz

Puente se autoexculpa: «No es un problema de falta de mantenimiento, ni obsolescencia ni falta de inversión»

  • El ministro señala enigmáticamente que «probablemente es un problema que nunca hemos vivido antes en nuestra red». Descarta una auditoría porque la red «está revisada en profundidad»

  • Adif sostiene que las limitaciones temporales de velocidad son «un proceso habitual»

El ministro Óscar Puente ha sostenido que «si hay algo evidente esta semana es que no ha sido el mantenimiento, la obsolescencia ni la falta de controles lo que ha desembocado en el accidente» de Adamuz. «No estamos ante un problema de falta de mantenimiento, ni de falta de obsolescencia ni de falta de inversión», ha señalado desde el Ministerio de Transportes en rueda de prensa cuando se le ha preguntado si considera que se invierte o no lo suficiente en esta materia, y ha pedido desvincular esta cuestión –sobre la que ha dicho que «puede ser un debate a abrir»– de la tragedia.

Puente, que ha comparecido junto al director de Tráfico de Adif, Ángel García de la Bandera, y al director de Operaciones de Renfe, José Alfonso Gálvez, ha indicado a renglón seguido: «Estamos ante otro problema que tendremos que determinar, me temo que mucho más complejo de lo que nos estamos en este momento imaginando, probablemente un problema que nunca hemos vivido antes en nuestra red, que nunca se ha manifestado de esta forma». «Cuando lo hayamos esclarecido tendremos que pensar cómo evitar que en el futuro se pueda producir algo tan singular como lo que ha acontecido en este caso», ha expresado el titular de Transportes.

Respecto a las marcas en los bogies delanteros de los cinco primeros coches del Iryo que descarriló, Puente ha señalado que se han examinado los trenes que ellos pueden analizar que pasaron por el mismo punto ese día y han detectado algunas marcas en otros dos trenes, uno que pasó justo antes de ese Iryo y otro que pasó justo antes del anterior Iryo, más leves, aunque en esos casos están «en los bogies del lado izquierdo». «Sería muy aventurado decir que las marcas existentes en los bogies suponen automáticamente un problema en la infraestructura. Es una posibilidad innegable, pero yo no puedo establecer ese criterio porque ni siquiera lo hacen los técnicos a cargo de la investigación en Adif y Renfe», ha detallado.

El ministro ha descartado realizar una auditoría al señalar cuando se le ha preguntado al respecto que la red está «revisada en profundidad» de acuerdo a la normativa en materia de seguridad ferroviaria que establece la UE. Y ha apuntado que en el caso de la vía concreta donde se produjo el accidente, se trata de una vía «recién renovada» que ha pasado cuatro inspecciones «en los últimos tres meses». «Adif respeta y cumple los protocolos de revisión de su infraestructura. Tiene unas revisiones pautadas, geométricas, dinámicas, a pie, incluso algunas aleatorias», ha explicado, y ha trasladado su «confianza» en la red ferroviaria española.

En cuanto al estado de la vía y lo que se ha hecho en la infraestructura, el director de Tráfico de Adif ha indicado que en la línea Madrid-Sevilla se han invertido en los últimos años 700 millones de euros en la renovación de las instalaciones, y que se han hecho desde octubre cuatro inspecciones, tres en la línea y una en el desvío de Adamuz, en concreto los días 13 de octubre, 5 de noviembre, 21 de noviembre y la última el 7 de enero, en la que «se realizó una comprobación completa del desvío». Y ha apuntado que «no se detectó en el momento ningún fallo que a priori evidencie una relación con el accidente». «De los registros que tenemos de esas comprobaciones todo fue normal y dentro de los parámetros previstos en los procedimientos», ha insistido más tarde preguntado por este tema.

Sobre los cambios en los límites de velocidad en las últimas horas, por los que han exigido explicaciones los partidos de la oposición, Ángel García de la Bandera ha sostenido que las limitaciones temporales son «un proceso habitual» para «adaptar las condiciones de la vía o del ambiente a la circulación de los trenes porque se van a realizar trabajos, porque en una revisión se ha inspeccionado y se asegura el confort de los viajes o las medidas de seguridad a esas características o porque cualquier trabajador ferroviario ve algo que entiende que puede salir de la normalidad».

A este respecto, el ministro Puente ha precisado después que «si hay un problema de seguridad, se limita la velocidad, incluso si es solo de confort, se intentan aplicar las medidas correctivas lo antes posible», y ha apuntado que Madrid -Calatayud es que está en peor estado en este momento y por ello ha comunicado que han anticipado la renovación de toda la línea a este año.

En cuanto a la huelga convocada por los maquinistas en febrero para exigir medidas de seguridad, el titular de Transportes ha trasladado que entienden su «estado de ánimo» y sus reivindicaciones pero que no comparten que la huelga general «sea la mejor forma de vehicularlas». «Vamos a trabajar con ellos para buscar un acuerdo (...) Vamos a intentar atender sus reivindicaciones sin dañar a los usuarios ni el servicio», ha indicado.

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