El exasesor ministerial Koldo García a su llegada ayer al Tribunal Supremo
Accidente ferroviario
Una de las empresas encargada del tramo de Adamuz duplicó en un año su cifra de negocio tras contratar a Koldo
El contrato de Adamuz fue adjudicado a una UTE en la que participó, con un 25%, la constructora sevillana Azvi
En 2023, tres años después de resultar adjudicataria del contrato para la mejora del tramo del AVE en Adamuz (Córdoba), a través de una Unión Temporal de Empresas (UTE), la constructora sevillana Azvi contrató a Koldo García Izaguirre, ex asesor del ex ministro José Luis Ábalos, y a la entonces mujer de éste. Los incorporó como asesores, a través de la consultora Erikapat, con un sueldo de 6.000 euros al mes y comisiones, a éxito, del 0,75% del valor total de las adjudicaciones de obra pública. Este relación, que resultó sospechosa para la Unidad Central Operativa (UCO) a través de la Fiscalía Anticorrupción, coincidía en el tiempo con un crecimiento exponencial de la cifra de negocio de la compañía andaluza que, en solo un año, duplicó su cifra de negocio, pasando de los 400 millones de euros (en 2022) a cerca de los 900 millones de euros.
Un incremento que, en términos de recursos humanos, supuso que el grupo, presidido por Manuel Contreras, adjudicatario habitual del Ministerio de Transportes, incrementase su plantilla de unos 1.600 empleados a los cerca de 6.200 a los que asciende en la actualidad.
No en vano, la empresa Azvi aparece en el marco de las pesquisas del 'caso PSOE', por su relación profesional con Koldo, después de su salida del Ministerio. En concreto, las alarmas saltaron por un pago de 18.000 euros efectuado por Contreras, presidente de la compañía, en octubre de 2019, a través de una sociedad vinculada al principal comisionista de la trama, el también empresario Víctor de Aldama. Un pago, aseguran, que se produjo a través de una cuenta bancaria de disponibilidad restringida y cuya aportación fue devuelta cuando surgieron las acusaciones por corrupción.
Lo cierto es que, como adelantaba, en primicia, este diario hace unos días, el técnico de Adif encargado de las correcciones al expediente de licitación, Adolfo Ochoa de Olza Galé del que fue beneficiaria Azvi, en UTE, junto con el resto de empresas ejecutoras -Ferrovial, Agrupación Guinovart, Obras y Servicios Hispania (OHL) y Contratas y Ventas- es el presidente de una empresa, Redalsa, participada a su vez por Azvi, que contrató como asesor a Koldo García Izaguirre, y la propia Adif, que se encargó de las soldaduras.
Además, Ochoa de Olza también fue director general de explotación de Adif cuando se produjo la tragedia del Alvia en Angrois (Galicia) y justificó, en su declaración durante el jucio celebrado en Santiago de Compostela, tanto la ausencia de señaléctica en la línea, como la desconexión del ERTMS.
Desde el entorno de la organización se han puesto en contacto con El Debate para defender que la contratación de Koldo como consultor se produjo el 1 de noviembre de 2023 y que tenía como objetivo convertirle en asesor para las regiones de Sudamérica. Un momento en el que, aseguran, que desconocían todos los antecedentes del socialista y que fue, precisamente cuando empezaron a aflorar las acusaciones, cuando rompieron relaciones con él, confirmándoselo el 27 de febrero de 2024, poco antes de su detención.
En Azvi insisten en que nadie de su círculo está siendo formalmente investigado y que todas las adjudicaciones realizadas durante la etapa de Ábalos al frente del Ministerio de Transportes siguieron el procedimiento legal establecido para cada caso. Lo cierto es que los dos contratos suscritos por la constructora, para la renovación y mejora del trazado de la Alta Velocidad entre Madrid y Sevilla, en la desviación Guadálmez-Córdoba, dentro de la cual estaba contemplado el enclave de Adamuz, ascendieron a un valor estimado superior a los 100 millones de euros.