Fundado en 1910

Imagen de parte del Alvia siniestrado en Adamuz (Córdoba)AFP

Investigación

Informes de Adif concluyen que desde que Sánchez es presidente se circula con vías deterioradas y sistemas de seguridad que fallan

Según esta documentación, a la que ha tenido acceso El Debate, se puede extraer que desde que, Sánchez llegó a la Presidencia del Gobierno, se circula en distintos puntos de la red con vías deterioradas y sistemas de seguridad que presentan fallos relevantes

El Debate ha tenido acceso a informes internos y memorias técnicas de carácter anual, elaboradas por funcionarios y expertos adscritos a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), en las que se analiza en detalle el estado de la red ferroviaria española tras accidentes, incidentes graves y sucesos con riesgo potencial para la seguridad. El análisis de esta documentación permite extraer la conclusión que desde que Pedro Sánchez llegó a la Presidencia del Gobierno se circula en distintos puntos de la red con vías deterioradas y sistemas de seguridad que presentan fallos relevantes.

Estas conclusiones no proceden de valoraciones políticas ni de denuncias externas sino de análisis técnicos firmados por ingenieros, inspectores y especialistas en seguridad ferroviaria. Estos documentos, incorporados a expedientes administrativos, describen con detalle deficiencias reiteradas en el mantenimiento de la infraestructura, incumplimientos de protocolos internos y carencias en los sistemas de control que deberían garantizar la seguridad de la circulación ferroviaria.

Uno de los aspectos más graves que se repite en los informes es la falta de mantenimiento sistemático de la vía. Los técnicos constatan que, en determinados tramos, no se realizaron las vigilancias a pie obligatorias ni se llevaron a cabo las auscultaciones geométricas previstas en el Sistema de Gestión de la Seguridad. Estas auscultaciones permiten detectar deformaciones, desviaciones del carril, defectos en el balasto o problemas en la alineación de la vía, y su omisión supone una vulneración directa de los procedimientos de seguridad establecidos por el propio administrador ferroviario.

La documentación que hoy desgrana este periódico recoge también casos de parámetros de vía fuera de tolerancia. Es decir, valores técnicos que exceden los márgenes admitidos para una circulación segura. En algunos puntos, estas anomalías no solo no se corrigieron de forma inmediata, sino que persistieron en el tiempo, llegando incluso a registrarse incidencias repetidas en los mismos enclaves, lo que llevó a los investigadores a advertir de un riesgo estructural no resuelto.

A estas carencias de mantenimiento se suman deficiencias especialmente preocupantes en los sistemas de señalización, considerados críticos para la prevención de colisiones y descarrilamientos. Los informes oficiales detallan situaciones en las que errores de diseño, configuración o implantación de la señalización permanecieron activos durante años sin ser detectados. En al menos dos investigaciones, los técnicos concluyen que el origen del fallo se remontaba a la instalación inicial de los sistemas, sin que las revisiones posteriores lograran identificar ni corregir el problema.

Especial relevancia adquieren los análisis sobre los sistemas informáticos que controlan los enclavamientos y la gestión de señales, auténtico núcleo de la seguridad ferroviaria. La documentación interna señala que se llegaron a implantar versiones de software con errores basadas en hipótesis incorrectas de funcionamiento y sin que se hubieran realizado todas las pruebas exigidas por los protocolos técnicos. En algunos casos, los investigadores subrayan que no se ejecutaron ensayos clave que habrían permitido detectar los fallos antes de su puesta en servicio, exponiendo a la red a situaciones de riesgo innecesarias.

Los informes también describen deficiencias en la gestión operativa de las incidencias y averías. En varios sucesos analizados, los trenes continuaron circulando pese a registrar fallos técnicos previos, caídas de tensión reiteradas u otras anomalías que, según los propios investigadores, debieron haber motivado la detención del servicio o la adopción inmediata de medidas de seguridad adicionales. La CIAF señala que la falta de barreras técnicas, la escasa información disponible para el personal y procedimientos poco precisos contribuyeron a que la circulación se mantuviera en condiciones degradadas.

De forma transversal, la documentación consultada pone el foco en el incumplimiento del Sistema de Gestión de la Seguridad, el marco que debería garantizar que todos los riesgos identificados se evalúan, corrigen y supervisan adecuadamente. Los técnicos destacan carencias en la trazabilidad de las actuaciones, en la verificación del cumplimiento de los protocolos y en la supervisión interna, lo que dificulta detectar y corregir fallos antes de que deriven en accidentes o incidentes graves.

¿Conoces algún hecho irregular que quieres que investigue y cuente El Debate? Escribe a investigacion@eldebate.com si tienes pistas o indicios que consideras relevantes. La verdad siempre merece ser contada.