Alberto Núñez Feijóo, durante su comparecencia
No les salió bien
El PSOE y sus socios acaban pidiendo la hora en la comparecencia de Feijóo en la comisión de la dana
El líder del PP arruinó la estrategia de la izquierda de hacerle comparecer en plena campaña de Aragón y llevó la sesión donde quiso, que no fue a dar explicaciones por una gestión que no era suya
A Pedro Sánchez le gusta decir que él hace «de la necesidad, virtud». En este caso, Alberto Núñez Feijóo hizo de la obligación, virtud. De la obligación que tenía de comparecer en la comisión de investigación de la dana del Congreso, a la que el PSOE lo llamó justo en la última semana de campaña en Aragón. Y mucho antes, nueve días antes, de que Sánchez comparezca en el Pleno del Congreso para dar explicaciones sobre el descarrilamiento de Adamuz y el estado de la red ferroviaria española.
El presidente del PP llevó la comparecencia donde quiso, que no fue precisamente a dar explicaciones por una gestión que no le correspondía a él, sino a la Generalitat Valenciana y al Gobierno central. Y tuvo para el PSOE y para todos los socios de Pedro Sánchez: empezando por Sumar, siguiendo por Podemos, ERC, Bildu y el PNV y acabando por Junts, que a todos recriminó su apoyo al Ejecutivo y lo callados que están después del descarrilamiento que costó la vida a 46 personas. Como también que, el día después de la dana, decidieran no suspender el Pleno extraordinario convocado en el Congreso para convalidar el real decreto ley que permitía al Gobierno culminar el abordaje de RTVE.
El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, acabó abandonando la comisión con cajas destempladas después de que Feijóo le sacara de quicio durante 12 minutos, en los que llegó a reprocharle que se comportara como un «palmero» del presidente. Con el de Bildu, Oskar Matute, el líder de la oposición se encaró por no ser quién para hablarle de muertos -le dijo- ni de responsabilidades políticas. A la del PNV, Idoia Sagastizabal, le reprochó que su partido no pida la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, con la misma rapidez con la que solicitaron la de Carlos Mazón.
Los diputados de Bildu y de ERC Oskar Matute y Gabriel Rufián
Contra el diputado de Compromís Alberto Ibáñez se revolvió cuando éste le llamó mentiroso: «Yo no le puedo aceptar que me llame mentiroso. A lo mejor en su ambiente esto de mentir no tiene ningún problema porque ustedes llevan mintiendo siete años». Y la portavoz del PSOE, Marta Trenzano, terminó a voces: «Está dando una lección de chulería y soberbia. Es una imagen lamentable para alguien que quiere ser presidente. Es una falta de respeto a la verdad, a la memoria de los 230 muertos y a esta institución», espetó a Feijóo.
Y a todos, en general, les afeó el líder de los populares que a esa comisión no hayan llamado ni a Sánchez ni a ningún miembro del Gobierno, y sí al líder de la oposición. «Como ciudadano, a mí me repugna que el dinero de los españoles se emplee en esto. Ustedes son los que defienden a un Gobierno asediado por la corrupción. Ustedes quieren hacer un juicio sumarísimo sobre un fenómeno natural y, sin embargo, no aceptaron que el presidente compareciera en un Pleno extraordinario para hablar de un accidente con 46 muertos», aseguró.
Acabaron, todos ellos, pidiendo a la presidenta de la comisión la hora; pidiendo que cortara a Feijóo después de casi tres horas y media de combate parlamentario. Ella, la socialista Carmen Martínez, tuvo un papel muy polémico. Llamó al orden a varios diputados del PP: a la vicepresidenta segunda de la comisión, Belén Hoyo, a Jaime de Olano por dos veces (una tercera habría supuesto su expulsión) y a Óscar Clavell, que la llamó «copia barata de Armengol» desde su asiento.
Feijóo tuvo la complicidad del portavoz de Vox, Vicente Gil Lázaro. «Vox no va a ser cómplice de esta demagógica patraña», sostuvo. E instó a Feijóo a presentar una moción de censura instrumental «que obligue a todos los grupos a pronunciarse sobre su apoyo a la corrupción». A lo que el interpelado respondió: «Creo que hoy Vox no se equivoca. Que Vox no critique al PP y haga una crónica sobre el Gobierno de España es un avance».
La sesión fue poco instructiva, pero Feijóo dejó algunos titulares sobre el objeto de la misma. «Fue una emergencia nacional de libro», recordó. «El Gobierno central, como ocurrió en Paiporta, salió corriendo de la Comunidad Valenciana», lamentó. «Ninguna de las administraciones públicas estuvo al nivel exigible», reconoció, como viene haciendo el último año.
Feijóo y los populares salieron de la comparecencia satisfechos, aunque quejándose de que le llamaran a declarar y luego no le dejaran hablar. «Utilizar a las víctimas de la dana para echar una mano a la candidata Alegría es un desprecio a las víctimas», afirmó ante los periodistas a la salida.
Por parte del PSOE llegaron refuerzos. Hasta el Congreso se desplazó la ministra y líder de los socialistas valencianos, Diana Morant, para hacer unas declaraciones a la prensa a la salida de la comisión. «Hoy el señor Feijóo podía haber pedido el acta de diputado al señor Mazón, pero sigue encubriéndolo», lamentó Morant.