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El ministro de Exteriores, José Manuel AlbaresEuropa Press

La Asociación de la Prensa denuncia las violaciones de Albares a la libertad de información

En un comunicado, la APM condena las presiones del Ministerio de Exteriores y los intentos de apartar a determinados periodistas

La Asociación de la Prensa de Madrid (APM) ha denunciado este lunes el trato que dispensa a los periodistas el Ministerio de Asuntos Exteriores, que dirige José Manuel Albares, con prácticas que son claramente contrarias al derecho a la libertad de información recogido en el artículo 20 de la Constitución Española.

En un comunicado, la APM denuncia «las violaciones del Ministerio de Exteriores a la libertad de información» y «condena los intentos del ministro y de su director de Comunicación, Antonio Asencio -desvelados por distintos medios de comunicación-, de tratar de que determinados periodistas sean apartados por sus jefes de la cobertura de las actividades del Ministerio, tras publicar informaciones o hacer preguntas que no eran de su gusto».

La APM ha recogido las quejas que le han hecho llegar bastantes de los corresponsales diplomáticos, y ha denuncia do «estas presiones y la actitud hacia los periodistas por parte de los responsables del Ministerio de Exteriores, que les impide ejercer su trabajo de informar a los ciudadanos».

Entre esas denuncias figuran, además de los vetos -más o menos explícitos- a algunos periodistas, la ausencia de respuesta a las preguntas que son formuladas o la clasificación de los medios de comunicación en amistosos y hostiles, para negarles a estos últimos cualquier tipo de información, según la APM.

«La APM respalda ese tipo de denuncias, así como condena que el director de Comunicación del Ministerio limite las escasas comparecencias del ministro a dos o tres preguntas y que se permita, incluso, decir abiertamente qué medios o qué periodistas pueden hacer las mismas», señala el comunicado.

De igual modo, la APM «recoge y comparte las quejas de los informadores por la imposibilidad de acceder a contactos con los diplomáticos, a quienes se insta a no hablar con los periodistas, so pena de sufrir las consecuencias».