El exjefe de la Sección de Delitos Económicos de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, Óscar Sánchez Gil
El juez cita a declarar al exjefe de la UDEF acusado de abrir España a 73 toneladas de droga
El sumario ya ha llevado al procesamiento de quince personas físicas y varias empresas, presuntamente utilizadas para blanquear el dinero del narcotráfico y dar cobertura legal a la actividad criminal
El juez Francisco de Jorge ha citado para declarar el próximo 9 de marzo al exjefe de la UDEF en Madrid, Óscar Sánchez, un mando que durante años estuvo destinado precisamente a combatir el crimen organizado y que ahora aparece señalado como pieza estratégica de una red internacional de narcotráfico.
La investigación señala que el antiguo responsable de Delitos Económicos habría utilizado su posición privilegiada dentro del sistema policial para facilitar la entrada de grandes cargamentos de cocaína a través de contenedores marítimos, presuntamente a cambio de pagos que rondaban el millón de euros por operación. Se trata, además, de una operativa sostenida en el tiempo que, según los investigadores, permitió la introducción en España de 73 toneladas de droga, valoradas en más de 2.000 millones de euros.
El detonante del caso fue la incautación de 13 toneladas de cocaína en el puerto de Algeciras, una de las mayores aprehensiones jamás registradas en Europa. A partir de ahí, la investigación comenzó a tirar del hilo hasta llegar al corazón de la trama, donde aparece un exalto cargo policial que hoy permanece en prisión provisional y que ahora ha solicitado declarar voluntariamente ante el magistrado.
El sumario ya ha llevado al procesamiento de quince personas físicas y varias empresas, presuntamente utilizadas para blanquear el dinero del narcotráfico y dar cobertura legal a la actividad criminal. Al frente de la organización figura Ignacio Torán, señalado como cerebro financiero del entramado, mientras que otro de los nombres clave, Alejandro Salgado, alias El Tigre, permanece huido, con vínculos patrimoniales en Dubái.
Uno de los elementos más sensibles del procedimiento es la presencia de Francisco de Borbón von Handenberg, investigado por su presunta participación en una estructura internacional de blanqueo con ramificaciones en Panamá y Santo Tomé y Príncipe. La Policía sospecha que determinadas plataformas financieras y tecnológicas habrían servido para transformar fondos del narcotráfico en activos aparentemente legales, incluidos criptoactivos.
La defensa de Borbón niega cualquier vínculo con la trama y sostiene que las entidades bajo sospecha no eran bancos reales ni contaban con licencias oficiales, solicitando diligencias ante el Banco Central Europeo y otras autoridades para desmontar los indicios.