Sánchez y Montero, en la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE el lunes
Su pronóstico es peor
Vuelve la angustia al PSOE: el resultado de Carlos Martínez traslada toda la presión a Montero
Un alcalde de provincias le ha funcionado al PSOE mucho mejor de lo que le funcionó en Aragón la exportavoz del Gobierno
La candidata andaluza, sanchista pura, seguirá en el Ejecutivo hasta la convocatoria electoral
El resultado de Carlos Martínez en las elecciones de Castilla y León ha trasladado toda la presión a María Jesús Montero. Los socialistas afirman que ha empezado la remontada, que el «no a la guerra» ha espoleado al fin a sus bases, que el voto útil de la izquierda volverá a ser suyo… pero la realidad es que temen un resultado catastrófico en Andalucía, por debajo de los 30 diputados (24 % de voto) que obtuvo Juan Espadas en 2022. Y más después de comprobar cómo un alcalde de provincias ha funcionado mucho mejor de lo que funcionó en febrero la exportavoz del Gobierno y exministra de Educación en las elecciones de Aragón.
Pilar Alegría y su repentinamente recuperado acento maño llevaron al PSOE aragonés a perder cinco escaños e igualar el peor registro del partido, 18 escaños. Por el contrario, Martínez fue capaz de frenar la hemorragia socialista y crecer siete décimas y dos escaños, uno de ellos en su circunscripción. El PSOE lo ha celebrado como un éxito, aunque lo cierto es que el PSOECyL seguirá en la oposición después de cuatro décadas.
Carlos Martínez, el domingo después de las elecciones
Montero es todo lo contrario a Martínez. Es, de hecho, la viva imagen del sanchismo: vicepresidenta primera del Gobierno, ministra de Hacienda, vicesecretaria general del PSOE y la mujer que más arengó a la militancia socialista en aquellos días de zozobra de abril de 2024, cuando el líder amagó con dimitir. También es aquella que durante años formó tándem con Santos Cerdán cuando éste era secretario de Organización, y la que llamaba a José Luis Ábalos «nuestro tronco» en la intimidad. Y ahora será la siguiente en medirse en las urnas a Juanma Moreno, bien sea a finales de mayo o en la primera quincena de junio.
Sánchez no varía el guion para Montero
En el partido ya había una palpable preocupación por el resultado de esa contienda electoral, y más ahora. Pero Sánchez sigue sin variar el guion que tenía escrito para su número dos: no adelantará su marcha, sino que la mantendrá en el Consejo de Ministros hasta que el presidente andaluz convoque formalmente las elecciones, con la intención de que sea ella quien lleve al Consejo de Ministros los Presupuestos de 2026, tantas veces prometidos. Será el próximo martes o el siguiente.
La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, confirmó este martes en la Moncloa que Montero seguirá en el Gobierno hasta el último momento, y aprovechó para hacer un panegírico de la candidata del PSOE de Andalucía desde la sala de prensa del complejo presidencial. «Los ministros no venimos de Marte, no caemos del cielo. Somos personas que hemos tenido responsabilidades en nuestros territorios. A los que, por cierto, como la propia vicepresidenta primera queremos. Ella es una persona que quiere y que lleva años trabajando por Andalucía. De hecho, ha sido consejera de Sanidad, consejera de Hacienda, además de representante en la Junta de Andalucía como parlamentaria. Se tienen responsabilidades como ministro, pero eso no quita que tengamos un currículum alto y claro de saber lo que la tierra necesita, lo que Andalucía necesita. Es la mejor candidata. El PSOE es un partido profundamente democrático con los procesos internos», quiso zanjar la portavoz.
El empeño del presidente en mantener a Montero en el Gobierno está acarreando problemas a la candidata. Este lunes, el presidente de Adif confirmó que la reapertura de la alta velocidad a Málaga, interrumpida desde el accidente de Adamuz, ha sufrido un nuevo retraso y no estará a tiempo para la Semana Santa, con el consiguiente perjuicio para la economía malagueña. El secretario general del PP andaluz, Antonio Repullo, criticó ayer que la vicepresidenta segunda solo lleve «humo» a Andalucía y no ponga fin al «castigo» que está sufriendo su tierra con la red ferroviaria del Estado. Las elecciones se han puesto más de cara para el barón popular tras su gestión de ese descarrilamiento, que parece haberle permitido dar carpetazo a la crisis de los cribados.
Montero ha permanecido callada desde el domingo. El lunes participó en la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, a la izquierda de Sánchez como siempre, pero no hizo declaraciones. Este martes se ausentó de la sesión de control al Gobierno en el Senado. Este miércoles sí estará en la del Congreso.
Semana arriba, semana abajo, la sevillana ha entrado en el tiempo de descuento. Además de aprobar los Presupuestos de 2026 en el Consejo de Ministros, la titular de Hacienda quería irse con otros dos deberes hechos, aunque por calendario será prácticamente imposible. Uno es dejar encauzada la negociación de la ley que articulará la quita de 83.252 millones de euros a las comunidades del régimen general. El proyecto de la Ley de medidas excepcionales de sostenibilidad financiera para las comunidades autónomas de régimen común, que así se denomina, fue aprobado en el Consejo de Ministros en segunda vuelta en diciembre, y enviado al Congreso para su negociación con los grupos. Ahí sigue. El otro, más difícil todavía, es aprobar el nuevo sistema de financiación autonómica en el Consejo de Ministros y llevarlo al Congreso. Pero, teniendo en cuenta que Montero no ha elevado aún ni siquiera un anteproyecto, es del todo inviable.