Un vídeo demuestra que la Policía Nacional de Torremolinos usó pistolas táser
IU y Sumar exigen explicaciones a Interior por las «falsedades» en la muerte de un hombre que recibió descargas táser
El caso se remonta al 7 de diciembre, cuando Hitam Mejri, ciudadano marroquí, falleció tras una intervención policial dentro de un locutorio en Torremolinos
La muerte de Hitam Mejri en un locutorio de Torremolinos sigue provocando grietas entre el Gobierno y sus socios. En las últimas horas, la difusión de varios vídeos ha llevado a Izquierda Unida y al grupo de Sumar a pedir explicaciones formales al Ejecutivo ante las dudas sobre lo ocurrido.
Los diputados Enrique Santiago y Juan Antonio Valero han registrado una batería de preguntas en la Cámara Baja tras la aparición de esas imágenes, que, según sostienen, no encajan con el relato ofrecido por el Ministerio del Interior en febrero. En concreto, reclaman que se aclare si la actuación de los agentes se ajustó a la normativa vigente y si la información remitida al Parlamento fue veraz.
El caso se remonta al 7 de diciembre, cuando Hitam Mejri, ciudadano marroquí, falleció tras una intervención policial dentro de un locutorio en Torremolinos. Los agentes acudieron tras un aviso por un presunto robo con violencia y, según la versión inicial, se encontraron a un hombre en estado de gran agitación que desobedecía sus indicaciones. En ese contexto, explicaron, utilizaron una pistola táser y técnicas de contención. Poco después, Mejri sufrió una parada cardiorrespiratoria y murió en el lugar pese a los intentos de reanimación.
Esa es la versión que el Gobierno trasladó al Congreso, defendiendo que la actuación se produjo bajo los principios de «congruencia, oportunidad y proporcionalidad». También subrayó que el uso del táser fue «por contacto», considerado el menos lesivo, y que los agentes contaban con la formación necesaria.
Sin embargo, la publicación de varios vídeos por eldiario.es ha cambiado el foco, ya que en esas imágenes se aprecia cómo los agentes aplican varias descargas con el táser, además de emplear fuerza física durante un periodo prolongado. También se escucha a la víctima decir frases como «quiero colaborar» o «no quiero morir», lo que, a juicio de los diputados, cuestiona que estuviera desobedeciendo de forma activa.
A partir de ahí, Izquierda Unida y Sumar han puesto en duda la veracidad de la respuesta oficial y, en su escrito, hablan de posibles contradicciones relevantes y advierten de que, si se confirma que los agentes actuaron de forma indebida pese a estar formados, podría haber responsabilidades más allá de una simple imprudencia. El caso está siendo instruido por el juzgado de Torremolinos.