María Jesús Montero, flanqueada por Arcadi España (derecha) y Carlos Cuerpo
El «recibimiento»
Yolanda Díaz y Sumar no piensan dar tregua al vicepresidente Cuerpo e irán ya al choque contra él
Al tira y afloja entre Trabajo y Economía por el registro horario se unen las negociaciones con los grupos para la convalidación del decreto de los alquileres. El nuevo número dos tiene tarea
Yolanda Díaz no estuvo este viernes, ni tampoco se la esperaba, en la entronización de Carlos Cuerpo como vicepresidente primero, que recibió la cartera de manos de María Jesús Montero en el Ministerio de Hacienda. Como ha venido contando El Debate, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo es la gran damnificada por el ascenso del ministro de Economía, a quien ha llegado a acusar de estar del lado de la patronal.
Tras los cambios en el Gobierno, entre Cuerpo y Díaz no habrá tiempo para una tregua. La todavía líder de Sumar en el Ejecutivo no quiere dársela, y él está dispuesto a ejercer el poder que le ha otorgado Pedro Sánchez como mandamás del área económica del Ejecutivo, que abarca nada menos que 15 ministerios. Todos los que forman parte de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos: Economía, Hacienda, Trabajo, Transición Ecológica, Exteriores, Transportes, Educación, Industria, Agricultura, Política Territorial, Ciencia, Derechos Sociales, Seguridad Social, Función Pública y Vivienda.
La ministra de Trabajo está decidida a elevar al Consejo de Ministros el polémico real decreto por el que se desarrolla el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores en materia de registro de jornada. Esto es, la norma con rango de reglamento –que, por tanto, no necesita ser convalidada en el Congreso– con la que su departamento quiere obligar a las empresas a disponer de un registro horario de sus empleados digital y al que la Inspección de Trabajo tenga acceso remoto.
El equipo de Díaz está revisando su articulado después de que el Consejo de Estado emitiera un dictamen demoledor en su contra, basándose en informes de los ministerios de Economía –Carlos Cuerpo– y de Función Pública –Óscar López–, así como de la Agencia Española de Protección de Datos. El máximo órgano consultivo del Estado advierte, entre otras cosas, que un cambio legislativo así no puede despacharse en un simple real decreto. Pero como su dictamen no es vinculante, desde Trabajo señalan que harán algunos cambios y lo elevarán igualmente.
Puedes descargar el pdf desde aquí: El real decreto del registro horario tal cual lo redactó el Ministerio de Trabajo
Se atisba el choque de trenes entre Cuerpo y Díaz. Aunque lo previsible es que se produzca no en la mesa del Consejo de Ministros, como ocurrió con la prórroga de los alquileres el viernes de la semana pasada, sino antes. En esa Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos que preside el ya vicepresidente primero y por la que han de pasar «las medidas que tengan trascendencia económica, financiera o presupuestaria, y que afecten a la economía en su conjunto o a sectores económicos determinados, con independencia del instrumento formal en que se plasmen», según la ley.
La intención de Cuerpo, conocido por su carácter dialogante, es llegar a un entendimiento con Díaz. El nuevo número dos no se opone a endurecer al registro horario para computar las horas extra, pero no quiere abrir una batalla legal con las empresas, que después del dictamen del Consejo de Estado tienen muchas bazas a su favor. Sería suicida para el Ejecutivo. El número dos también considera que algo así no se puede imponer a las pymes, que son la mayoría del tejido empresarial español.
Pero es que la vicepresidenta segunda necesita ir al choque: Sumar ha descubierto que la confrontación con el PSOE es la única manera de evitar, o intentarlo al menos, que el socio mayoritario los engulla electoralmente por completo. No hay más que ver la satisfacción que les produjo arrancar a Sánchez un segundo real decreto ley con la prórroga de los contratos de alquiler en el Consejo de Ministros extraordinario del viernes 20. Aunque su convalidación en el Congreso sea una misión imposible para el Gobierno por la oposición de Junts.
Las negociaciones en torno a ese decreto de los alquileres van a ser, en las próximas semanas, el otro motivo de discordia entre los vicepresidentes primero y segundo. Como ha venido contando este periódico, el PSOE quiere que la derrota segura que se avecina para el Gobierno en el Pleno del 30 de abril les salpique lo menos posible. Y ello pasa por no implicarse en las conversaciones con los grupos parlamentarios.
En Sumar son conscientes de esa postura pasiva de su socio, y de hecho llevan toda la semana recriminando al PSOE que haya dado por perdida la convalidación del decreto ley de los alquileres sin intentarlo siquiera. Los magenta van a llamar a la movilización social cuando se acerque la fecha, después de la Semana Santa, como medida de presión a los partidos de la derecha. A ver cómo lo gestiona el vicepresidente Cuerpo, que va a tener un inicio de mandato espinoso.