Montaje de Marlaska, Sánchez y miDNI
Reacción a las denuncias de El Debate
La Junta Electoral ratifica que el DNI digital no se podrá usar para votar en las elecciones andaluzas
La falta de verificación de las aplicaciones del Gobierno abrió la puerta al fraude electoral sin que nadie pueda detectarlo, tal y como reveló El Debate
La Junta Electoral Central ha ratificado este 23 de abril que el DNI digital no podrá utilizarse para identificar a los votantes en las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo. En una resolución a la que ha tenido acceso El Debate el órgano que garantiza la limpieza electoral asegura que no está garantizado que «el control de la verificación de la identidad de los electores» sea «suficientemente seguro lo que no se produce en las selecciones al Parlamento de Andalucía convocadas el 17 de mayo próximo».
La resolución de la JEC ratifica el acuerdo adoptado el pasado 26 de marzo de 2026, por el que se suspendía la eficacia de decisiones anteriores que permitían el uso de las aplicaciones miDNI y miDGT para votar. Fue el Partido Popular y la propia Junta de Andalucía, además de un particular, quienes solicitaron la suspensión del uso de las dos aplicaciones diseñadas por Interior como método válido de identificación del elector en las urnas, tanto de forma presencial como por correo.
La decisión de la Junta Electoral Central no solo tiene consecuencias prácticas para las elecciones andaluzas del 17 de mayo. Tiene, sobre todo, un valor que trasciende el propio acuerdo: valida la línea de investigación periodística que reveló la grieta introducida en el sistema electoral por el Gobierno de Pedro Sánchez y que fue tachada de bulo por varios ministros con una brutal campaña de descrédito.
Tras la suspensión provisional de marzo Interior respondió a la JEC defendiendo la «plena seguridad» de sus aplicaciones «mediante la lectura de un código QR». Una defensa sorprendente puesto que durante años había argumentado al órgano electoral que bastaba con mostrar ambas aplicaciones para garantizar la identidad del votante.
La grieta de seguridad destapada por El Debate
El Debate reveló que el Gobierno solicitó la autorización del uso de la aplicación miDGT cinco meses antes de las elecciones generales anticipadas por Pedro Sánchez el 23-J. Dos años después, en 2025 lanzó la aplicación miDNI y solicitó de nuevo la validación de la aplicación en su «formato más sencillo» como elemento de identificación ante la mesa electoral. El Ejecutivo adujo de forma reiterada que es «suficiente mostrar los datos del documento en el móvil para acreditarse ante la mesa, sin que sea necesario la generación del código QR ni su lectura por la mesa».
Defendió que bastaba con mostrar en una pantalla un nombre, unos apellidos y una fotografía para dar por válida la identificación de un votante asegurando que «en nada se diferencia miDGT de la versión simple de miDNI» porque ambas «permiten comprobar a la mesa la identidad del elector».
Los argumentos dados por el Ejecutivo evidencian la extrema gravedad de la actuación del Ejecutivo al instar a la JEC desde 2023 que validara la identificación de los votantes sin las garantías más elementales de las aplicaciones digitales situando a España al margen Europa.
El Gobierno sabía que se abría la puerta al fraude electoral en los ocho comicios llevados a cabo desde entonces y lo ocultó a la JEC. El Debate demostró en con un vídeo que se hizo viral que con la forma de identificación introducida por el Ejecutivo en las urnas se podía falsear la identidad para votar.
Fueron los principales actores en el diseño y auditoría de la seguridad digital a nivel mundial quienes refrendaron a este medio que miDNI y miDGT se encuentran fuera de la normativa europea.
Miguel Bañón, el español con más influencia real sobre cómo se define la seguridad digital en el mundo: «La normativa europea establece requisitos muy fuertes, pero jamás previó que ningún Gobierno estableciera la utilización de la tecnología sin los mecanismos de control y verificación exigidos y mucho menos para votar».
Ignacio Alamillo, uno de los auditores de sistemas críticos en la Unión Europea: «Resulta impensable degradar las garantías que actualmente ofrecen los documentos oficiales de identidad».
Varios expertos concluyeron que el Gobierno engañó a la Junta electoral colando una identificación digital sin control real. La decisión de hoy de la Junta Electoral Central pone de manifiesto de nuevo que el agujero de seguridad en las urnas que el Ejecutivo de Sánchez introdujo en el sistema electoral español a sabiendas de que era un peligro real y lo negó.