La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, toma posesión de su cargo
Guardiola toma posesión en Extremadura y promete que los derechos no estarán «sometidos a ningún vaivén político»
Guardiola ha apostado por una administración «al servicio de las personas» y ha prometido decisiones «firmes y valientes»
La nueva presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha tomado posesión este viernes en un acto celebrado en el Anfiteatro Romano de Mérida en el que ha reivindicado la política útil y ha garantizado que los derechos de la ciudadanía no estarán «sometidos a ningún vaivén político». La líder del Ejecutivo autonómico asume el cargo tras el acuerdo de gobierno alcanzado entre PP y Vox, que permitirá a la formación liderada por Santiago Abascal entrar en el Ejecutivo regional con varias consejerías.
«Los servicios públicos, el bienestar y la vida de las personas van a ser la máxima prioridad del Gobierno de la Junta. Y eso no es negociable, no es matizable», ha subrayado durante su intervención. También ha defendido que su Ejecutivo no será «el de los míos frente a los tuyos» y ha apostado por una legislatura basada en la «moderación, el respeto y el acuerdo». En este sentido, ha asegurado que Extremadura está «cansada de bandos, de tensiones y de bloqueos».
La presidenta extremeña ha reivindicado además el valor de la política frente a la desafección ciudadana. «Creo en la política. No pienso que todos los políticos sean iguales», ha afirmado, al tiempo que ha defendido la gestión pública como una herramienta «para cambiar las cosas» y proteger el interés general frente a «el egoísmo o el interés personal».
En su discurso, también ha rechazado los «muros» y la polarización, advirtiendo de que la división «nos hace más vulnerables» y puede llevar a la sociedad a «naufragar» si se antepone la confrontación al acuerdo. «La batalla no puede ser más importante que el entendimiento», ha incidido.
Guardiola ha apostado por una administración «al servicio de las personas» y ha prometido decisiones «firmes y valientes», al tiempo que ha reivindicado una Extremadura en la que se pueda debatir con libertad. «Una democracia sana necesita respeto y una ciudadanía que no se conforme», ha señalado.
El acto de toma de posesión ha contado con la presencia de cerca de 400 invitados, entre ellos el presidente del Senado, Pedro Rollán; el presidente de la Asamblea de Extremadura, Manuel Naharro; el delegado del Gobierno, José Luis Quintana; y el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, además de representantes políticos y sociales.