Bieito Rubido, director de El Debate
Bieito Rubido pide «normalidad» ante el hantavirus y critica el «alarmismo» mediático
Conoce la opinión del director de El Debate acerca del Hantavirus y toda la polémica que ha traído a España en estos últimos días
El director de El Debate, Bieito Rubido, ha realizado un análisis en vídeo sobre la crisis sanitaria relacionada con el hantavirus en el que reclama rebajar la alarma generada en torno a esta enfermedad y defiende tratar la situación «con naturalidad y normalidad».
Durante su intervención, Rubido sostiene que la situación actual «no es comparable» ni con la pandemia del coronavirus ni con otras crisis sanitarias recientes como el ébola. «No estamos ante el coronavirus, que era una epidemia global y mundial», afirma, al tiempo que recuerda que el hantavirus se trata de una afección «muy localizada» principalmente en Argentina.
El periodista subraya que, según los datos conocidos, la incidencia anual de la enfermedad es reducida y que la mortalidad de la llamada 'cepa de los Andes' es «muy baja», insistiendo en que el contexto internacional no refleja el nivel de alarma que, a su juicio, se está generando en España.
Rubido enmarca además esta situación en la realidad de un país como España, que recibe millones de visitantes cada año y que convive diariamente con múltiples riesgos sanitarios habituales. «España es una potencia turística, un país del primer mundo que recibe 100 millones de turistas al año», señala en el vídeo, añadiendo que en la actividad hospitalaria cotidiana también existen infecciones «inespecíficas» que forman parte de la normalidad médica.
En uno de los momentos más contundentes de su análisis, el director de El Debate desliza que la repercusión mediática del caso podría responder a intereses políticos y comunicativos. «Quizás porque quiera ver un aprovechamiento torticero por parte del Gobierno mediático y también por levantar alguna cortina de humo, le estamos dando un relieve que en realidad no tiene», afirma.
Rubido concluye su reflexión defendiendo que «honestamente, la crisis del hantavirus no es tal crisis», apostando por evitar el alarmismo y contextualizar el alcance real de una enfermedad que, según recuerda, presenta una incidencia limitada y muy localizada geográficamente.